"De casi 40 juicios políticos abiertos en 26 años, cuando en más de 100 años anteriores habían sido poco más de veinte.Ahora, ¿eso es un logro o es un llamado de atención?. Se preguntó la doctora Jimena de la Torre al hablar de la justicia federal en la República Argentina. Estas son alguna de las definiciones durante la entrevista:
-¿Ccómo está la justicia federal en la República Argentina para usted?
— Bueno, vamos a dividirlo en distintos órdenes.En primer lugar, tenemos un nivel de vacancias infernal que hace que la justicia sea más lenta de lo que suele ser. Porque cuando vos tenés un 40% de vacancias, entonces tenés un montón de jueces que están atendiendo más de un juzgado y eso obviamente repercute en el servicio de justicia. Es indefectible.
En segundo lugar, tenés un problema tecnológico. ¿Por qué la justicia es lenta? Porque a la justicia federal le faltan nuevas tecnologías que podrían permitir acelerar rapidamente los procesos judiciales, me refiero al uso de inteligencia artificial de manera adecuada, con estándares éticos donde vos automatizás procesos que son de mero trámite y podés agilizar muchísimo y acortar los plazos judiciales.Ahí la justicia federal está atrasada y cuando vos te comparás con justicias provinciales, las provincias nos están enseñando muchísimo a los jueces federales, cuando uno creería que debería ser al revés, que la justicia federal es el faro donde las justicias provinciales se miran y dicen “yo quiero ser como ellos” y nos esta pasando al revés, ahi tenemos una deuda muy grande. Hay un desafío enorme porque la realidad es que el 97% del presupuesto del Poder Judicial está destinado al pago de sueldos y recursos humanos, entonces, con un 3% de inversión es realmente muy difícil mantener los edificios de los juzgados, los alquileres, las computadoras y todo lo que hace al funcionamiento por eso cuando querés invertir en innovación y tecnología, el margen es cada vez más pequeño y eso es un problema.
Y después tenés un tercer problema que estamos viendo agravado: porque estamos viendo tantos problemas con la disciplina y el comportamiento de nuestros jueces. y ahi en esa tercera pata uno podría ver como un gran logro que desde que el Consejo de la Magistratura existe hemos llevado adelante más juicios políticos y más destituciones que en todo el tiempo anterior, cuando no existía el Jurado de Enjuiciamiento y lo que teníamos eran juicios políticos en la Cámara de Diputados.Estamos hablando de casi 40 juicios políticos abiertos en 26 años, cuando en más de 100 años anteriores habían sido poco más de veinte.Ahora, ¿eso es un logro o es un llamado de atención?
- Antes lo decidía el político de turno.
- El Congreso.
- El presidente
- El presidente elegía el pliego que quisiera.
- Inclusive si era un amigo, lo mandaba, y si estaba el mismo partido era muy difícil que después se lo cambiara. Eso hablamos de antes de 1994, ahora no porque los jueces ya no responden al poder ejecutivo.
__ Ahora fijate esto. Creamos un Consejo de la Magistratura para convertirnos en un órgano técnico-político, porque también hay que reconocer que cuando tenés 20 consejeros, un organo colegiado, en ese órgano colegiado hay política porque tenés que lograr mayorías pero no deja de ser técnico. Y el problema es: ¿estamos eligiendo bien a los jueces? Porque por algo después los tenemos que destituir.¿Por qué estamos destituyendo tantos jueces? ¿Eso es bueno o es malo? Tenemos que preguntarnos si estamos seleccionando mal. ¿Por qué llegan los jueces que llegan? Y ahí volvemos al proceso.
Si el proceso tiene que ser técnico, con una instancia de debate para lograr los 14 votos que necesitás para elevar una terna, ¿qué está pasando en ese proceso y por qué finalmente no llegan los mejores?
Bueno, ahí es donde la Corte nos dijo: “Esto está funcionando mal”, y nosotros nos debemos como consejeros, revisar ese proceso porque tenemos muchísimo margen de mejora en cada una de las instancias para lograr más objetividad, más mérito, menos discrecionalidad y más transparencia para que realmente cuando el postulante acceda a ese proceso sepa que lo único importante es cuánto vale él por su mérito propio y no de quién es amigo, porque hoy sigue funcionando a través del amigo. En vez de ir a hablarle al presidente, le hablan a los veinte consejeros, pero sigue funcionando de la misma manera.
- Pero eso es grave Doctora
-Gravísimo.Por eso la Corte dijo lo que dijo y por eso nosotros decimos lo que decimos. Necesitamos que el resto de los consejeros se ponga la camiseta y empecemos a empujar el lápiz, hay muchísimo trabajo por hacer en materia de transparencia en la selección de magistrados.
Colaboración doctora Virginia Almirón Matteucci
