Jorge Mendía y la identidad partidaria: "Hay que hacer radicalismo"
El dirigente cuestionó el giro de la UCR hacia la derecha y evocó la figura de Raúl Alfonsín.


El dirigente político, investigador y promotor cultural Jorge Atilio Mendía repasó, en diálogo con el periodista Germán Valdez, el escenario interno de la Unión Cívica Radical de Tucumán de cara al comicio partidario previsto para el 20 de septiembre. Reclamó que el radicalismo "vuelva a hacer radicalismo", cuestionó a los sectores que se alinearon con el presidente Javier Milei, reivindicó el yrigoyenismo y una "política humanista", y descartó de plano que Mariano Campero pueda ser candidato a gobernador por el partido.
—¿Qué va a pasar con la Unión Cívica Radical de Tucumán?
—La Unión Cívica Radical va a tener un comicio interno y va a tener autoridades propias. Y de las autoridades propias te digo esto puntualmente, que es muy importante: el derecho a elegir y a ser elegido. Lo importante es ser elegido, porque ahí es donde abrevan las personas que quieren tener algo con nuestro partido.
—¿Se elige el 20 de septiembre?
—Se elige el 20 de septiembre, seguramente. Y creo que sería muy importante que haya dos listas, que haya elecciones internas, que se mueva el partido, que salgan a hablar con el afiliado y a decirle cuáles son sus propuestas y sus programas.
—¿Cuántos sectores hay hoy marcados en la Unión Cívica Radical?
—Como sectores puede haber cuatro o cinco.
—¿Cuáles son?
—Puede estar la parte de lo que era (José) Cano; Silvia Elías de Pérez; lo que sería Romano Norri. Esos tres. Y podría haber otros sectores.
—¿(Roberto) Sánchez?
—Pongámosle Sánchez, sí, por una región. Y después están otros sectores más sueltos. Pero yo creo que acá se podrían presentar haciendo un acuerdo entre ellos, entre esas pequeñas partes, para armar dos grupos interesantes y fuertes, y después abocarse a cambiar la carta orgánica. Cuando uno habla de política no habla de cuestiones electorales, sino de qué se le va a ofrecer a la gente, y eso se ha perdido hoy.
"Los partidos políticos no ofrecen un programa de trabajo ni un compromiso de qué van a hacer en cuatro años, y la gente no sabe qué piensa aquel hombre que va a ocupar un municipio o una gobernación. Estas son las cosas que el radicalismo debe hacer, y siempre las hizo. Si creemos en la educación pública, ¿qué se va a proponer? Si vamos a seguir pensando en la salud pública, ¿cómo se van a solucionar los problemas y de qué forma? Sobre el medio ambiente, ¿qué se va a proponer? Hay que tener un programa".
"Creo que la UCR, después de elegir a sus autoridades (quiera Dios que sea por comicio y no por arreglo), inmediatamente debe empezar a proponer qué va a hacer y a sembrar. Electoralmente capaz que no nos sonría este próximo año, pero se va a empezar a sembrar, y dentro de cuatro u ocho años vamos a cosechar lo propio, sin ir a hacer alianzas para cosechar lo que otros, mal o bien, hicieron. Esa es una propuesta netamente electoralista, que a mí no me llena".
—¿Qué pasó con el radicalismo que, a nivel nacional y provincial, se alineó con Milei, que no quiere la educación pública ni la salud pública?
—Es muy buena su pregunta. Se han aliado un par de radicales, pero eso no es radicalismo, porque el corazón del radicalismo es otra cosa. Usted no lo puede discutir: es el (Alfredo) Cornejo de Mendoza, que no es radical, y que está con Milei. El radicalismo siempre tuvo alguna disputa con un sector, que era el de la derecha. Ese podría ser el sector de Cornejo, pero hoy su pensamiento, que era de centroderecha, pasó a ser una derecha extrema, porque en el mundo y en la Argentina tenemos un presidente que representa muy bien el conservadurismo".
"Ahora, no dude que si hubiera una persona fuerte en el radicalismo, como Raúl Ricardo Alfonsín, esas personas nunca se hubieran ido hacia la derecha, porque les hubiera llamado la atención. Lo que pasa es que no hay una fortaleza partidaria con sentido de lo que es el radicalismo, y no de lo que somos los radicales. El radicalismo es un concepto, un trabajo y un pensamiento fuerte; los radicales podrán acercarse a eso o alejarse. Sería muy bueno que nuestro partido vuelva a hacer radicalismo".
—¿Y con radicales?
—Ya no sé si con radicales, pero hay que hacer radicalismo. Y dentro de esto, a mi línea le gustaría que se haga más yrigoyenismo que otra cosa.
—¿Por qué plantea volver al yrigoyenismo?
—Porque en los años próximos necesitamos una política humanista, ya que el mundo se ha retirado del humanismo. Y al retirarse del humanismo, las políticas dejan de ser para las familias y los seres humanos.
—¿Quién sería el candidato a gobernador en Tucumán?
—Nosotros tenemos que armar un candidato a gobernador. Algunos nos dicen que puede ser Campero, pero para el radicalismo eso no es una opción, porque no está dentro del partido y porque tiene otras concepciones políticas, totalmente diferentes a las nuestras. No obstante, hay muchos hombres y mujeres que pueden serlo.
—Usted tiene tres que ya fueron candidatos: Silvia Elías de Pérez, José Cano y Roberto Sánchez.
—Sí, ya fueron candidatos a gobernador. Pueden volver al partido a ayudar, a colaborar, sembrando con su candidatura, lo que tampoco les quita posición para poder ser otra cosa. Y después yo le pediría a un joven que se anime y empiece a correr sus pequeñas carreras. Sería muy bueno que haya jóvenes candidatos a gobernadores, a vicegobernadores y a intendentes.
—Vamos con la Capital, que va a ser la madre de la batalla. ¿Tiene algún nombre para intendente?
—Supuestamente... hace un tiempo conversé, y a Agustín Romano Norri le gustaba esa carrera, esa posición. Ahora no sabría decirle si en la actualidad le interesa o no. Pero en la Capital son 600.000 votantes: un lindo número de personas para hacerles una propuesta. Y la ciudadanía sabrá si puede levantar eso o no, porque tampoco puede ser que no tenga la opción de votar otra cosa.