Jaldo pidió endurecer el sistema penitenciario tras el crimen del cadete de Policía
El gobernador reclamó decisiones de fondo para evitar que personas con antecedentes graves circulen libremente.


El gobernador Osvaldo Jaldo se refirió este lunes a la caída de los dos principales sospechosos del crimen de Kevin Samuel Rueda, el cadete de 21 años asesinado el sábado durante el robo de su motocicleta en la intersección de avenida Colón y Fortunata García, en la zona sur de San Miguel de Tucumán. Rueda, estudiante de la Escuela de Suboficiales y Agentes de la Policía de Tucumán, se dirigía esa madrugada a una actividad institucional previa a un desfile en Alberdi cuando fue interceptado por dos hombres que se movilizaban en otra moto; le dispararon y escaparon con su Honda Wave. La causa quedó en manos de la Unidad Fiscal de Homicidios II, a cargo del fiscal Carlos Sale.

Jaldo abrió su exposición con un mensaje a la familia de la víctima: “Primero reiterar las condolencias a la familia de este cadete. La verdad que, injustamente, ha sido asesinado por dos delincuentes. Delincuentes que se tienen que pudrir en la cárcel, delincuentes que no deben ver más la luz del día, delincuentes que no meritúan el daño irreparable que hicieron al matar un joven de 21 años, un joven lleno de ilusión, de esperanza. Con mucho esfuerzo, él y su papá, su familia lo estaban mandando para que el día de mañana sea un suboficial de la Policía de Tucumán, y, lamentablemente, lo que hagamos nunca le vamos a devolver a ese joven, al padre”.

Sobre el avance de la investigación, el mandatario destacó los tiempos del operativo: “La Policía de Tucumán en 24 horas capturó a uno de los supuestos asesinos, en 48 los dos sujetos sospechosos están presos”. Los registros coinciden con esa secuencia: el primer detenido fue Isaías Rubén Delgado, de 34 años, conocido como “El Rey”; el segundo, identificado como Carabajal y apodado “Cucú”, fue hallado escondido en un monte de la localidad de Leales. El jefe de la Policía de Tucumán, Joaquín Girvau, confirmó que ambos tienen antecedentes penales y que uno de ellos debía cumplir en esos días una prisión domiciliaria.
Jaldo apuntó puntualmente contra ese historial delictivo: “Estos personajes tenían un frondoso prontuario. Delincuentes que por estas características no pueden pasearse libremente por las calles de Tucumán. Algunos con antecedentes de asesinato, otro de robo a mano armada. Es decir, estos delincuentes no pueden transitar por nuestras calles de Tucumán”. El dato tiene correlato judicial: a Delgado se le atribuye además una causa por el homicidio de Héctor Jesús Ledesma, ocurrido en 2020 durante un robo en el barrio 11 de Marzo, y su nombre había aparecido también vinculado a la causa por el asesinato de Priscila Paz, de 2018.

El gobernador pidió profundizar la articulación entre el Poder Ejecutivo y la Justicia para evitar que personas con antecedentes graves permanezcan en libertad mientras esperan una condena: “Hay que fortalecer el trabajo del Poder Ejecutivo, el trabajo con la justicia, porque se podría evitar muchos hechos de estas características, y los asesinos no andarían sueltos. Si los asesinos tendrían que estar en Benjamín Paz cumpliendo condenas. Un asesino no puede salir a la calle. El que mata una vez tiene esa tendencia a reiterar el hecho, es decir, a volver a matar. Por eso, conjuntamente con la justicia, tenemos que acentuar las medidas, tenemos que tomar decisiones de fondo. Esto es un trabajo que lo tenemos que hacer en conjunto y lo venimos haciendo”.
Al referirse al sistema penitenciario, distinguió: “Si nosotros vemos las condenas que se han venido dictando a mucha gente que ha delinquido, algunos han robado a mano armada, otros han matado, están en Benjamín Paz, en Villa Urquiza, o en Delfín Gallo, en el caso de ser mujeres que hayan cometido los delitos. Se está trabajando”.
Consultado indirectamente sobre la prevención del delito, admitió los límites operativos de la fuerza: “No hay duda que hay hechos de estas características, que lo ideal es prevenirlos. Pero a esta hora de la mañana por los diferentes barrios, por ahí no se puede al mismo tiempo cubrir todo. Lo que sí debe quedar claro, que todos estos delincuentes que delinquen terminan definitivamente en la cárcel”.

Jaldo cerró su exposición al confirmar que había hablado con el presidente de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán, Daniel Leiva, para reforzar el seguimiento de personas con causas judiciales en trámite: “Tenemos que profundizar el trabajo, y las verificaciones de todos aquellos delincuentes que están en proceso judicial y que todavía no han sido condenados, pero eso no es motivo para que esperen la condena sueltos en la calle, caminando impunemente. Ellos tienen que esperar el proceso encerrados en una comisaría, en Benjamín Paz, en Villa Urquiza. Porque, repito, el que mata una vez tiene una tendencia a seguir matando”.