Ensayo pionero en la provincia contra las heridas diabéticas
Un producto derivado de células madre llegará desde España para probarse en 40 pacientes de dos hospitales públicos.


Tucumán dará inicio a un ensayo clínico piloto para evaluar el secretoma (un conjunto de moléculas derivadas de células madre) como alternativa de tratamiento para heridas crónicas que no responden a las curas convencionales. La primera etapa incluirá a 40 pacientes con úlceras complejas en miembros inferiores asociadas a diabetes tipo 2, divididos en dos grupos de 20: uno recibirá el producto en estudio y el otro seguirá con el abordaje habitual. El operativo se desarrollará en el Hospital Centro de Salud y en el Hospital Lomas de Tafí.
La iniciativa es fruto de un vínculo que se remonta a 2024, cuando el investigador tucumano Luis Costa Pérez (radicado en España y presidente de la empresa biotecnológica GiStem Research) expuso sus avances ante la Federación Económica de Tucumán (FET). Desde entonces, la entidad empresarial y el Ministerio de Salud Pública trabajaron para destrabar las condiciones que permitieran traer el producto a la provincia.
"Hoy es un día muy importante, histórico diría yo. Estamos a horas de recibir desde España un producto que se llama Secretoma", planteó el ministro de Salud Pública, Luis Medina Ruiz, al presentar el proyecto junto a Costa Pérez y al presidente de la FET, Héctor Viñuales, entre otras autoridades. Según explicó el funcionario, se trata de moléculas generadas a partir de células mesenquimales del cuello del útero, a las que se atribuye potencial regenerativo y antiinflamatorio.
GiStem Research fue fundada a partir del trabajo de los investigadores Francisco Vizoso y Noemí Eiró, quienes identificaron una población de células madre mesenquimales (células madre adultas multipotenciales que pueden transformarse en hueso, cartílago, músculo y/o grasa) en el cérvix uterino humano obtenible mediante procedimientos rutinarios como la citología. La compañía obtuvo este año la patente estadounidense US 12214000B2, que protege el uso de esas células y su secretoma para el tratamiento de cáncer, enfermedades inflamatorias y autoinmunes, entre otras aplicaciones, y que se suma a protecciones ya vigentes en Europa, Japón, Rusia, China, Canadá y otros mercados. El desembarco en Tucumán se formalizó en abril de 2025, cuando la FET, el Ministerio de Salud, GiStem Research SL y FUNDAFET firmaron un acuerdo marco de cooperación para avanzar en estos estudios.
Medina Ruiz destacó una diferencia respecto de las terapias con células madre propiamente dichas: "El secretoma tiene la ventaja de que puede ser colocado independientemente de su compatibilidad o incompatibilidad", señaló, en referencia a que su aplicación no exigiría los mismos controles de compatibilidad que una terapia celular directa.
El seguimiento de los pacientes estará a cargo de un equipo de más de 20 profesionales (infectólogos, flebólogos, dermatólogos, clínicos y traumatólogos) entre los que se cuentan la directora del Hospital Centro de Salud, Karina Loto; la directora del Hospital Lomas de Tafí, Lía González; la jefa del Servicio de Pie Diabético y Heridas Crónicas de ese mismo hospital, Daniela Musa; y la referente de Investigación del Ministerio de Salud Pública, investigadora del CONICET y docente de la Universidad Nacional de Tucumán, María de los Ángeles Peral: "Necesitamos primero la seriedad y la capacidad técnica y profesional que tiene nuestro recurso humano", sostuvo el ministro sobre ese equipo.
El objetivo inmediato del estudio, precisó Medina Ruiz, es medir la reducción de tamaño y profundidad de las lesiones y avanzar hacia "el cierre total de la lesión", comparando esa evolución con la de los pacientes bajo tratamiento convencional. El funcionario planteó además que, de confirmarse resultados favorables, la experiencia podría derivar en líneas de investigación futuras sobre otras patologías sin tratamiento específico hasta el momento, aunque remarcó que esos alcances todavía están por determinarse.
La llegada del producto a la provincia demandó además una gestión administrativa que corrió por cuenta de la FET: permisos de importación, impuestos, traslado y mantenimiento de la cadena de frío: "Nosotros pusimos en el Departamento de Comercio Exterior de Tucumán a los efectos que se puede importar esto", detalló Viñuales, quien ubicó el proyecto entre los roles que la entidad se propone cumplir en materia de desarrollo sanitario provincial.