Los colegios y la justicia en el nuevo Régimen Penal Juvenil
Apreciaciones del doctor Marcelo Rubinstein relator en la Corte Suprema


El doctor Marcelo Rubinstein, relator de la Corte Suprema de Justicia de la provincia destacó algunas de las particularidades del nuevo Regimen Penal Juvenil que entre en vigencia hoy en todo el pais. Lo hizo en una entrevista en el programa "Tucumán con Todo", que se emite por America Tucuman, en una entrevista con la panelista, doctora Virginia Almirón Mateucci. Estos son los puntos más importantes de la conversación:
-Entra en vigencia esta nueva ley, esta nueva normativa pero también se reunieron autoridades de los tres poderes provinciales para ver con qué criterio se aplica en Tucumán. Es importante saber también los puntos centrales que abarca esa ley, porque se habla de baja de imputabilidad, pero hay puntos importantes que se tocan en este sentido.
-Así es. Acá hay un cambio, te diría, bastante global respecto a la mirada que se va a tener de la niñez y adolescencia, a partir del sábado 5 de septiembre. Teníamos una ley que duró 46 años sobre de qué manera se juzgaba a los menores de edad de 16 y 17 años. Era un régimen especial. Hoy, por decisión nacional, se resolvió bajar la edad de punibilidad. Se supone, que el menor, a partir del 5 de septiembre, de 14 años hasta los 17 años, tiene un régimen especial en donde, muchas de las conductas que antes se resolvían en el colegio o no tenían investigación penal, porque si bien eran delito, por ejemplo, el manoseo de un chico a su compañera en el colegio, o el que le rompe el celular en el colegio, en un chico de 14, 15 años no pasaba nada. El chico Iba a la dirección, intervenía el gabinete psicosocial.
-Los ataques armados también suceden mucho en colegios.
-Ahí sería el punto justo, digamos. Vamos a un caso, hasta el viernes pasado , un chico de 14 años que va armado al colegio es un problema, más allá del revuelo mediático, del establecimiento educativo, se perseguirá a los padres, habrá una responsabilidad civil, pero al menor no se lo toca. Esa misma conducta la hace el compañero de banco el día lunes y ya ese chico de 14 años deja de ser un conflicto escolar: es un delito y es perseguido penalmente. O sea, el cambio es bastante estratégico. Primero, se baja de 16 a 14 años. Segundo, muchas conductas que antes no eran perseguidas ahora sí lo son, tengas 14, 15, 16 o 17. Por ejemplo, antes una lesión leve -una piña de un compañero a otro o al más buenito del curso lo encerramos dos horas en el baño- antes eso era una picardía. Hoy eso es privación ilegítima de la libertad, y ese es otro gran desafío, ya no de las autoridades judiciales sino de las autoridades escolares, que van a tener que implementar, a través del Ministerio de Educación, protocolos para saber qué hacer con esas conductas: bullying en algunos casos, picardías en otros, y cuestiones más serias. Las tres cosas más serias que pueden pasar en un colegio son: un chico que lleva un arma, el chico que manosea a un compañero o compañera con distintas intensidades -agresión sexual- y, en tercer lugar, una piña que provoque una lesión grave. Antes, a los 14 o 15 años, no pasaba absolutamente nada; el chico no entraba dentro del sistema penal. Hoy el chico entra, tenga 14 o 17 años. ¿Cuál es la responsabilidad del establecimiento educativo, qué va a tener que hacer ahora, se va a transformar en una especie de fiscal, tiene obligación de denunciar? Y bueno ahí hay todo un debate donde también tiene que haber una gran responsabilidad de los medios de comunicación, porque, más allá de que en la lógica hay una víctima y un victimario. Cuando se trata de menores de edad, 14 o 15 años si hay un agresor y un agredido, pero son dos menores que hay que proteger. Muchas veces se habla de resocialización, pero cuando hablemos de resocialización hablemos de adultos: un chico de 14 años todavía no ha sido socializado, no se puede resocializar lo que todavía está en etapa de socialización.
-Incluso querían poner una nueva figura de supervisor, todo esto para lograr inclinar un poco la balanza hacia ese lado.
-Sí. A ver, esta es una ley más represiva en cuanto a la baja de edad y en cuanto a la figura que ya es todo el código penal, es el "menú" de la delincuencia penal juvenil. Pero después es una normativa bastante garantista, y la figura del supervisor de la que vos hablás, tiene gran trascendencia, porque es la persona que va a hacer un seguimiento semanal de ese menor en conflicto con la ley. ¿Cuál es el secreto? Va a depender de cada provincia. Ayer se reunieron la Corte Suprema, los distintos ministerios del área, el Ministerio Público Fiscal, el Ministerio Público de la Defensa y la ministra de Educación estuvieron reunidos. El secreto del éxito o del fracaso de que pasara va a estar mucho en los protocolos que se sigan, porque la mayoría de las conductas de un chico de 14 años,bromas, bullying, tienen que quedar todavía en la institución. Un arma llevada, una amenaza seria, un golpe con lesiones traumáticas o los abusos sexuales: ahí indudablemente el establecimiento va a tener obligación de denunciar. Pero ojo con el escrache: nunca, desde ningún punto de vista,lo dicen las normativas internacionales y también la nueva ley, no se puede escrachar. No puede el grupo de papás y mamás decir "este es el agresor de mi hijo", porque a diferencia de un adulto, ese chico no deja de tener 14 o 15 años y es un niño que merece protección. De eso se tienen que encargar las autoridades escolares y judiciales, oportunamente.