Ceniza Cero, Vinaza Cero y recuperación del agua: las tres metas del control de zafra
El operativo verifica que los ingenios no viertan cenizas ni vinaza a los cursos de agua y reutilicen la totalidad del agua de lavado de caña.


Diez ingenios fueron recorridos en dos jornadas consecutivas dentro del operativo de control ambiental que apunta a proteger la cuenca Salí-Dulce. La supervisión, sobre el sector sucroalcoholero, estuvo a cargo de la Subsecretaría de Medio Ambiente (dependiente de la Secretaría de Producción) en conjunto con la Subsecretaría de Ambiente de la Nación y las Defensorías del Pueblo de Tucumán y Santiago del Estero.
El control se ordena alrededor de tres metas: por un lado, mantener las cenizas de los filtros de calderas fuera de los efluentes líquidos residuales, lo que la normativa identifica como Ceniza Cero. Por otro, que no haya vuelco de vinaza a los cuerpos de agua receptores, bajo el criterio de Vinaza Cero. Y, por último, recuperar la totalidad del agua empleada para lavar la caña de azúcar.
Para verificar el tratamiento y la disposición final de cenizas, vinaza y agua de lavado (cuando esta se usa), los controles se repiten cada trimestre y se distribuyen antes, durante y después de la zafra.Todo el esquema responde al Acta Acuerdo que la Nación firmó en 2011 con los gobiernos de Tucumán y Santiago del Estero para bajar los niveles de contaminación de la cuenca. Cada inspección queda asentada en actas e informes que, de manera periódica, llegan a la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Al frente de las tareas estuvo el subsecretario de Medio Ambiente, abogado Facundo Moreno Majnach, junto al equipo técnico del Programa de Reconversión Industrial (PRI), que depende de la Dirección de Protección Ambiental (DiPrA).
La delegación nacional sumó al licenciado Javier Finkelstein, al licenciado Leonardo Di Paolo y al ingeniero Pablo Martín. Por la Secretaría de Producción participaron el director de Protección Ambiental, licenciado Marcelo Lizárraga, y el equipo PRI: la licenciada Noemí Santillán, la licenciada Nadia Obrist, el licenciado Mariano Robles, el ingeniero Emmanuel Castro, el ingeniero Agustín Samaniego y la ingeniera Olivia Cabral. La Defensoría del Pueblo de Tucumán estuvo representada por la doctora Teresita Albornoz Mena; la de Santiago del Estero, por el doctor Daniel Escobar Correa, acompañado por el defensor de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, doctor Leandro Javier Drube, y su comitiva.