El boleto urbano subirá a $1.700 tras una votación ajustada en el Concejo
La ordenanza fue aprobada por 9 votos contra 8. También se actualizó la tarifa de taxis.


Con una diferencia mínima, el Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán aprobó este jueves 18 de junio el nuevo cuadro tarifario para el transporte de la Capital. La medida llevó el boleto urbano de $1.250 a $1.700 y también actualizó los valores del servicio de taxis.
La votación terminó con 9 votos a favor y 8 en contra, con una ausencia, en la última sesión encabezada por el doctor Fernando Arturo Juri como presidente del cuerpo. La suba comenzará a regir una vez que sea promulgada por el Poder Ejecutivo municipal.
Durante el debate, el presidente de la Comisión de Transporte, José María Franco, defendió la actualización tarifaria. El concejal sostuvo que la inflación impactó sobre los costos fijos del sistema y advirtió que, sin una recomposición, la prestación podría resentirse aún más. En esta línea, afirmó que el aumento del 35% es la “única alternativa para evitar una paralización definitiva del sistema”. También señaló que algunas empresas podrían derivar unidades hacia recorridos interurbanos o rurales, considerados más rentables.
El edil indicó además que comenzaron conversaciones con el Ejecutivo municipal para avanzar en una modificación integral del sistema, con revisión de recorridos, frecuencias y ubicación de paradas, aspectos que, según explicó, también inciden en el desgaste de las unidades.
Hugo Andina Lizárraga acompañó la medida y reconoció el impacto que tendrá sobre los usuarios. Sin embargo, planteó que el Concejo debía asumir una decisión “difícil” para sostener la actividad. El concejal advirtió que el sector se encuentra en “peligro” por la competencia de otras alternativas de transporte y aclaró que el incremento no apunta, en esta instancia, a mejorar la calidad del servicio, sino a garantizar su continuidad y preservar más de 4.000 puestos de trabajo directos.
Desde la oposición, Federico Romano Norri y Carlos Ale rechazaron la suba. Ambos coincidieron en que las condiciones actuales del servicio no justifican un nuevo aumento para los usuarios.
Romano Norri cuestionó la falta de transparencia del sector empresario y señaló que no se presentaron auditorías internas sobre el destino de los fondos y subsidios recibidos. También calificó al sistema como “obsoleto” y sostuvo que las empresas no cumplieron con las mejoras prometidas en unidades y frecuencias, pese al respaldo económico de la Provincia y del municipio.
Ale, por su parte, remarcó que el contexto económico es “crítico” y pidió priorizar la situación de los vecinos. El concejal sostuvo que el pedido de aumento “carece de fundamentos técnicos” porque el municipio no envió un estudio de costos que respalde la tarifa de $1.700. El edil también reclamó que el Poder Ejecutivo municipal remita un pliego licitatorio y pidió “dejar de lado los discursos políticos” para exigir a las empresas una mejor metodología de trabajo y mayor regularidad del servicio en los barrios.
A favor: Fernando Juri, José María Franco, Ernesto Nagle, Emiliano Vargas Aignasse, Facundo Vargas Aignasse, Cristian Abel, Hugo Andina Lizárraga, Gastón Gómez y Eduardo Molina.
En contra: José María Canelada, Gustavo Cobos, Leandro Argañaraz, Federico Romano Norri, Carlos Ale, Ana González, Alfredo Terán de Zavalía y Ramiro Ortega.
Ausente: Gonzalo Carrillo Leito.