A un año del milagro: Celeste y Noah volvieron al hospital que les salvó la vida
El reencuentro se dio en la inauguración de un nuevo tomógrafo en el Hospital Centro de Salud, con la presencia de autoridades provinciales.


Un año después de haber atravesado juntos una emergencia médica que combinó un parto prematuro extremo y una cirugía cardiovascular de alta complejidad, Celeste Córdoba y su hijo Noah volvieron al Hospital Centro de Salud. El reencuentro con el equipo que los asistió se dio en el marco de la puesta en funcionamiento de un nuevo tomógrafo en el establecimiento, acto que encabezaron el gobernador Osvaldo Jaldo y el ministro de Salud Pública, Luis Medina Ruíz.
Córdoba, entonces con 26 semanas de embarazo, sufrió una afección cardíaca grave que comprometió su vida y la del bebé en gestación. Personal médico del Centro de Salud y de la Maternidad Nuestra Señora de las Mercedes trabajó de forma conjunta para resolver la emergencia: se practicó una cesárea de urgencia en la que Noah nació con un peso aproximado de 800 gramos. El recién nacido recibió las primeras atenciones neonatales en el Centro de Salud antes de ser derivado a Neonatología de la Maternidad para continuar su tratamiento. Córdoba, por su parte, fue intervenida quirúrgicamente para el reemplazo de una válvula cardíaca, una cirugía calificada como de alto riesgo. Madre e hijo evolucionaron favorablemente.
Durante el encuentro, Córdoba repasó el acompañamiento que recibió a lo largo del último año por parte de médicos, enfermeras y autoridades sanitarias, vínculo que describió como cercano al de "una segunda familia". Sobre el presente que atraviesan, señaló: "Actualmente con Noah nos encontramos bien gracias a Dios. Yo sigo haciendo mis controles acá en el Centro de Salud y Noah se realiza sus controles en el Hospital de Niños [...] estamos completamente bien, teniendo una calidad de vida tranquila y muy acompañados".

Sobre el crecimiento de su hijo, agregó que Noah "es un niño muy activo, le encanta jugar, moverse y descubrir cosas nuevas" y que, mientras continúa sus estudios de Farmacia con el sostén de su familia, cada avance del pequeño (que a su año de vida ya intenta pararse solo) le resulta significativo: "Después de todo lo que vivimos desde que nació, cada pequeño logro suyo lo siento como un verdadero milagro".
En su intervención, el gobernador Jaldo atribuyó el desenlace favorable al desempeño de los equipos de salud pública y a las inversiones en equipamiento realizadas durante su gestión, según planteó desde el escenario. El ministro Medina Ruíz, por su parte, detalló la gravedad del cuadro que motivó la intervención: Córdoba presentaba, según su descripción, "una insuficiencia cardíaca severa por una válvula que le estaba fallando" estando embarazada de 26 semanas, lo que llevó a un equipo de ginecólogos, obstetras y neonatólogos a decidir la cesárea y, posteriormente, el reemplazo valvular. El funcionario enmarcó el caso de Córdoba y Noah como una muestra de la capacidad del sistema sanitario provincial, lectura que, remarcó, responde tanto al compromiso del personal como a la incorporación de tecnología e insumos impulsada desde la gestión provincial.