En corto plazo se logró cumplir con el acuerdo y sostenerlo requiere un esfuerzo extraordinario", sostuvo Alfredo Montalván, secretario de Medio Ambiente de Tucumán.


La contaminación de la cuenca Salí-Dulce llevó a una gran disputa entre Tucumán y Santiago, que ahora trabajan en conjunto para inspeccionar a 10 ingenios con el fin de proteger el ecosistema. El Gobierno de la provincia junto al Ministerio de Ambiente de la Nación, y el Gobierno y la Defensoría del Pueblo de Santiago del Estero realizan los controles y les envían los informes de seguimiento medio ambiental a la Corte Suprema de Justicia.

Alfredo Montalván, secretario de Medio Ambiente de la provincia, reveló que estas acciones se corresponden a un acuerdo firmado en 2011 y  en el que el sector azucarero se comprometió a desarrollar la producción con cero vinaza y cenizas en cauces hídricos.

“Las inspecciones de la Defensoría del Pueblo de Santiago del Estero y la Secretaría de Medio Ambiente se realizan diariamente. Estos controles se ejecutan junto al recorrido trimestral para elaborar informes que son enviados a la Corte Suprema de Justicia de la Nación en los meses de marzo, junio, septiembre y diciembre”, comentó Montalván a LV12.

Quién también se mostró conforme con los avances producidos, fue Walter Carabajal, técnico de la Defensoría del Pueblo de Santiago del Estero. “Hay equipos de monitoreo que hacen controles dos veces por día, todos los días del año. Hemos avanzado mucho a través de las visitas a las fábricas y los chequeos en los ríos. Es muy importante porque nos ayuda a nosotros a plantear la problemática y que los industriales lo tomen en cuenta”, afirmó. 





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