El padre de Paulina, joven que fue asesinada en 2006, se refirió acerca de la actualidad del juicio y a la cantidad de detenidos por falso testimonio que tiene la causa.


La lucha de Alberto Lebbos no cesa. A pesar de que hace 12 años pelea por conseguir justicia y saber que fue lo que realmente pasó aquella trágica  noche en la que asesinaron a su hija Paulina, la cantidad de detenidos por falso testimonio embarra la causa y hace que todo se vuelva poco claro.

“Espero que los testigos vengan y digan la verdad. Es terrible que hayan salido detenidos por falso testimonio. Todos habían dicho que tenían creencias religiosas y habían jurado por ellas que dirán la verdad, pero después mintieron de una forma tan descarada que a los jueces no les quedó otro camino que cumplir con lo que estipula la ley”, sostuvo.

Lebbos volvió a apuntar contra el matrimonio Alperovich-Rojkes y lo sindicó como responsable del encubrimiento. “Ya quedó demostrado durante las audiencias cómo desde el más alto nivel del clan Alperovich-Rojkés, a través de funcionarios del Poder Ejecutivo (PE), entre ellos, Eduardo Di Lella (entonces secretario de Seguridad), Hugo Sánchez (ex jefe de Policía) y Héctor Brito (ex jefe de la Unidad Regional Norte -URN-), habían conformado un andamiaje de encubrimiento”, expresó.

“Una acción fue crear una comisión o comité, como lo denominaron, para pretender demostrar que se hacía algo positivo, cuando, en realidad, se hacía un maquillaje a todas las maniobras de encubrimiento”, añadió.

Por último, hablo acerca de la declaración de Francisco Picón, que aseguró que el día posterior a que apareció el cuerpo, ya sabía que los hermanos Goitea habían encontrado a Paulina. “(Picón) volcó esa información en ese comité o comisión, pero la gente que la integraba, los altos jefes policiales del Ministerio de Seguridad, no hicieron absolutamente nada. Quedó demostrada esa asociación ilícita, integrada por estos que se hacían llamar funcionarios públicos que se dedicaron a proteger a los asesinos de Paulina”, concluyó en diálogo con La Gaceta.





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