Colorinches tresarroyenses: El Teatro de La Vieja Esquina

Corría el año 1991. Luego de 50 años de trayectoria comercial, Casa Aduriz, una de las dos grandes multitiendas que existían en nuestra ciudad, interrumpe su actividad y cierra definitivamente sus puertas. Un grupo de comerciantes de Tres Arroyos se hacen cargo del lugar y una nueva sala de teatro asomó en Tres Arroyos.

Colorinches tresarroyenses: El Teatro de La Vieja Esquina
Colorinches tresarroyenses Vieja Esquina (Vía Tres Arroyos)
03 de octubre de 2026, 09:16

En uno de los primeros Colorinches tresarroyenses publicados en Vía Tres Arroyos, hice referencia al Teatro del Horno, una pequeña sala de teatro para 100 personas que los integrantes del Grupo Tablas armaron desde cero en el espacio físico donde antiguamente funcionaban los hornos de Confitería La Perla, en calle Colón al 200.

Un par de décadas después, hubo otro emprendimiento similar, que lamentablemente corrió con la misma suerte que el mencionado espacio. Fue el Teatro de la Vieja Esquina. Pero antes de desandar parte de su historia, es necesario conocer el esfuerzo anterior que un grupo de emprendedores tresarroyenses llevaron adelante unos meses antes de la creación de la sala teatral.

Una apuesta a la renovación

Corría el año 1991. Luego de 50 años de trayectoria comercial, Casa Aduriz, una de las dos grandes multitiendas que existían en nuestra ciudad, interrumpe su actividad y cierra definitivamente sus puertas.

Ubicada en pleno centro de la ciudad, intersección de Colón y 9 de Julio, su cierre produjo un simbronazo social, pero a su vez, fue el puntapié inicial para un grupo de comerciantes y emprendedores locales tomaran la posta arriesgando tiempo y capital propio para desarrollar un proyecto.

Modernizar y darle nueva vida a aquel enorme salón, que vacío parecía aún más intimidante, fue el objetivo.

Eran tiempos difíciles, pero el afán de hacer fue más fuerte. Así nació Vieja Esquina Shopping: ocho locales comerciales dentro del viejo edificio de la ex Casa Aduriz, incluyendo una confitería en el centro del salón como eje de los comercios interiores.

Colorinches tresarroyenses Vieja Esquina
Colorinches tresarroyenses Vieja Esquina (Vía Tres Arroyos)

El proyecto estuvo a cargo de las arquitectas Berta Vassolo de González Acha y de Ana de Vidal y la construcción a cargo de Mario Villa.

Dos pórticos integrados a su fachada externa, embellecieron la antigua construcción y la modernidad en su interior fue estéticamente perfecta para la época, sin perder los detalles de la antigua y clásica construcción.

Laura Tibiletti de Byrne, Viviana Losada de Rucci, Yvonne Ambrosius, Patricia Conti, Susana Carrasco de Aranegui, Patricia Romano, María Normal Gil de Guillamón, Carolina Vassolo, Alicia Barbafina, Eduardo Cansado, Walter Fedeli y Fernando Pourreuix, fueron los responsables de la actividad comercial del shopping y de los fondos para su construcción.

El centro de compras, junto con su confitería central que permanecía abierta fuera del horario comercial, le dieron nueva vida a la esquina más emblemática de la ciudad.

En La Vieja Esquina, funcionaba la confitería L’ Hirondelle, de Patricia Conti, una Mercería, un local de ropa deportiva y una casa de bijouterie de Roberto Giordano, una casa de regalos y pintura decorativa, el programa de la filial Senderos “Más vida para tu vida” con prácticas de Yoga.

Además, un negocio de artículos de librería, otro de prendas de vestir; un local de artículos de lencería y prendas de vestir de Barocco y Vicuñol; una tienda de regalos para hombres; Floppi Soft informática; e International Goods que vendía chocolates y bebidas importadas. Además, se dictaban clases de gimnasia moderadora para todas las edades a cargo de Patricia Romano.

Colorinches tresarroyenses Vieja Esquina
Colorinches tresarroyenses Vieja Esquina (Vía Tres Arroyos)

Y faltaba un teatro

Una escalera permitía descender hasta el sótano de aquel depósito en ruinas que se convirtió en un teatro con una antesala integrada.

Tenía un escenario de 7 metros de boca por 5 metros de profundidad, un cuarto que se utilizaba como camarín y una capacidad para 80 personas. Fue el Teatro de la Vieja Esquina.

Los impulsores de aquel proyecto fueron Andrés Mazzitelli y Ricardo Listorti.

El propio Mazzitelli en su blog: “Andrés Mazzitelli para leer” cuenta cómo surgió esa idea:

“Un día un amigo nos comentó que una céntrica esquina de la ciudad donde funcionaba una antigua tienda, iba a ser convertida en paseo de compras, y que en la plata alta había un gran espacio que se podía usar para ensayar.

Ese mismo edificio tenía un magnífico sótano. Un día pedimos verlo y encontramos naturalmente que podía servir para espectáculos. (En realidad a nosotros en esa época cualquier lugar nos parecía ideal para actuar) ¡Era un subsuelo! Ya eso le daba mucha magia.

Era un lugar fantástico, pero estaba en ruinas y lleno de basura. Hicimos un arreglo para sub alquilarlo y nos pusimos a trabajar para convertirlo en un teatro. Con los viejos mostradores hicimos el escenario.

Fue un trabajo enorme. Nos ayudaba mucha gente amiga y nuestras familias. Temo olvidar nombres, pero mencionaré los que recuerdo: Diana Escudero, Héctor Luppino, María Inés Pedone, Peto Byrne, Alberto Farissano.

Mientras eso sucedía, seguíamos con la puesta de la obra nueva. Es decir...era escribir y poner en escena una obra nueva, y a la vez construir el teatro donde se iba a representar. Ergo, estábamos completamente locos.

La obra a la que se refiere Andrés Mazzitelli fue “Nieve Eléctrica” una pieza de su autoría que fue la puesta que inauguró el Teatro de la Vieja Esquina a sala llena un 14 de mayo de 1994. Tuvo en total 10 funciones en ese lugar.

"Nieve Eléctrica"
"Nieve Eléctrica" (Vía Tres Arroyos)

Mucha gente, sin estar ligada al arte en ninguna de sus formas, fueron participes de la construcción y del entusiasmo generado por estos dos grandes artistas tresarroyenses. De manera totalmente desinteresada aportaron tiempo, mano de obra y recursos para que la ciudad contase con un nuevo espacio cultural.

El Sótano de la Vieja Esquina Shopping estuvo abierto a todos y para todas las expresiones artísticas y siempre estuvo disponible para quien lo necesitase.

Lamentablemente no hay filmaciones. Y muy pocas fotos. El motivo lo explica Andrés: en un ensayo me llevé por delante el trípode de mi cámara Reflex que estaba en el medio de la sala en la oscuridad, y cayó al cemento del piso. La cámara estuvo en reparación un tiempo y se salvó, pero el rollo se veló.

Una vieja foto de la sala reconstruída con IA nos da una muestra aproximada de cómo era la entrada al teatro.

Teatro Vieja Esquina
Teatro Vieja Esquina (Vía Tres Arroyos)

Poco tiempo se pudo disfrutar de aquellas instalaciones. Primero cerró sus puertas el teatro, luego fue el turno del Shopping de La Vieja Esquina.

Muchas ideas y reflexiones diferentes se me vienen a la mente para concluir esta nota, pero es justicia dejar el cierre en manos de quienes tanto hicieron por la cultura local. Y para eso, nada mejor que evocar las palabras que Ricardo Listorti escribió en una columna dominical que se publicaba los domingos en La Voz del Pueblo:

El Teatro de la Vieja Esquina” fue un espacio que nos permitió, a Andrés, a mí, y a toda la gente que nos acompañó en esta empresa, proyectar nuestro trabajo creativo sin presiones, con total libertad.

Y aunque ya fue, la experiencia tuvo lo suyo: estrenamos “Nieve eléctrica”, repusimos “Los increíbles aventureros del continente perdido” (un musical para chicos y grandes), estrenamos “Cuentos para jugar” y “Rock para piojos y piojitos”.

Presentamos diferentes muestras de artistas plásticos, cedimos el escenario para que muchas bandas de rock de nuestra ciudad hicieran lo suyo, y hubiéramos continuado de no ser porque, lamentablemente, la gente no valora lo que tiene.

Duele decirlo. Pero es así. Y no me estoy refiriendo a la sala de teatro en sí; me refiero, también, al shopping que perdimos, e indirectamente, al placer de disfrutar “arte” que perdemos día a día y a las posibilidades de seguir formándonos…”

"Nieve eléctrica" en el teatro de La Vieja Esquina
"Nieve eléctrica" en el teatro de La Vieja Esquina (Vía Tres Arroyos)