Con más de dos años alejado de la función pública, Carlos Sánchez reapareció en la escena política local. El exintendente de Tres Arroyos aseguró que no tiene intenciones de volver a ocupar cargos ejecutivos, pero reconoció que los pedidos de vecinos y dirigentes del Movimiento Vecinal lo convencieron de regresar para aportar experiencia y acompañar el proceso de reconstrucción partidaria.
Durante una extensa entrevista con Vía Tres Arroyos repasó su salida de la gestión, realizó una autocrítica sobre la derrota electoral de 2023, defendió el estado económico en el que dejó el municipio y reflexionó sobre el presente y el futuro del vecinalismo.
“Estaba convencido de que me iba para no volver”
VTA: ¿Lo sorprendió la repercusión que tuvo su regreso a la actividad política?
—Sí. Yo siempre estuve convencido de que me iba para no volver. No pensaba regresar a la política activa. Pero después de más de dos años empecé a escuchar a mucha gente que me decía: “Tenés que volver, tenés que dar una mano”. Hablé con algunos dirigentes del Movimiento Vecinal, con los concejales, y fui entendiendo que podía colaborar.
—Como dije toda la vida: esto se construye entre todos. No hay una persona o un partido salvador. Los problemas y las necesidades son muchas. Sumando voluntades se puede trabajar mejor e ir para adelante.
VTA: ¿Con qué rol?
—Siempre dije que no voy a ser candidato a intendente ni a concejal. Pero sí estoy absolutamente dispuesto a aportar lo que tengo, que es experiencia. Al Movimiento Vecinal no le puedo retacear nada de lo que aprendí durante tantos años.

“El bichito de la política no se va nunca”
VTA: ¿Qué es lo que más lo motiva a volver al ruedo político?
—Creo que tiene que ver con algo que me dijo hace muchos años el ingeniero Alfredo Orfanó. Me dijo: “Cuando el bichito de la política te pique bien, no te lo sacás nunca más”. Y tenía razón.
“Yo venía del campo, de arriba de un tractor y de una cosechadora. Todo esto era nuevo para mí. Pero siempre me interesó lo que pasaba en Tres Arroyos. Leía los diarios, escuchaba la radio, me preocupaba por las cosas que había que hacer. Eso nunca se fue”.
—Había sido concejal, director del Ente Vial y con esa experiencia asumí la intendencia para hacer cosas por mi pueblo. Puede sonar romántico, pero yo realmente lo sentía así. Desde mi adolescencia sentí la necesidad de participar y de involucrarme en la política.
VTA: ¿Sigue mirando la ciudad con ojos de intendente?
—Sí. Salgo a caminar y sigo pensando qué falta hacer. Lo hacía cuando era intendente y lo sigo haciendo ahora. No desde la crítica, sino desde la preocupación por mejorar las cosas.

La derrota electoral y la autocrítica
VTA: ¿Qué análisis hace de la derrota del Movimiento Vecinal en 2023?
—Hubo errores nuestros, por supuesto. Pero también hubo un fenómeno nacional muy fuerte. La irrupción de Javier Milei y La Libertad Avanza se llevó muchos votos de nuestro electorado tradicional. Mucha gente votó la boleta completa y no cortó. Ahí perdimos una cantidad importante de votos.
VTA: ¿Se analiza la posibilidad de alianzas para 2027?
—Se ha mencionado en alguna charla, pero no hay absolutamente nada definido. El Movimiento Vecinal siempre tuvo la particularidad de mantener su independencia. A nivel nacional los vecinalismos pueden volver a tener protagonismo. Nosotros con el Movimiento Vecinal, desde la época de Aprile y durante mis mandatos, siempre mantuvimos una muy buena relación con los gobernadores.
VTA: ¿Sigue creyendo en el modelo vecinalista?
—Sí. Incluso creo que puede volver a fortalecerse. Con la polarización que existe hoy entre los grandes espacios políticos, puede haber lugar nuevamente para los vecinalismos o para expresiones locales que defiendan los intereses de cada distrito.
—Con respecto al Movimiento Vecinal. He mantenido reuniones con los cuatro concejales que hoy tenemos. Vamos planificando, viendo sus ideas y lo que van proponiendo. No me he reunido todavía con Emiliano Podestá, presidente del partido.
VTA: ¿Qué ventajas tiene esa independencia?
—Que nosotros no competimos con gobernadores ni presidentes. Competimos solamente en Tres Arroyos. Eso muchas veces facilita el diálogo con cualquier gobierno provincial o nacional. No tenemos aspiraciones de ser diputados ni senadores como ocurre con los partidos mayoritarios.

“Es mentira que dejamos una municipalidad endeudada”
VTA: Una de las críticas que se escuchó al asumir la actual gestión fue que el municipio quedó con deudas importantes. ¿Qué responde?
—Lo niego absolutamente. Es mentira que dejamos una municipalidad endeudada. Dejamos un superávit de 75 millones de pesos. No era una fortuna, pero tampoco había números en rojo. Yo siempre traté de mantener el equilibrio fiscal que es absolutamente necesario, pero tampoco te podés quedar con un montón de plata en el banco porque es plata que no invertiste en Tres Arroyos.
—La deuda en créditos a pagar a dos, tres o cuatro años para adelante representaba el 2% del presupuesto. O sea, no había ninguna deuda que te apretara.
Sánchez explicó que la situación económica del país generaba dificultades operativas por la inflación, pero rechazó las acusaciones sobre una supuesta crisis financiera.
“Había problemas para comprar repuestos o equipamiento porque los proveedores no querían vender o no podían sostener precios. Pero eso era producto del contexto económico nacional, no de una deuda municipal. El que diga que dejamos la municipalidad con deuda está mintiendo".
El hospital y los servicios municipales
VTA: ¿En qué condiciones quedó el Hospital Pirovano?
—Funcionando normalmente. El hospital siempre genera déficit porque ningún hospital público da ganancias. Pero estaba operativo, con los proveedores cobrando y con una situación normal para el contexto que atravesaba el país”.
VTA: ¿Y el parque automotor?
—Estaba funcionando en un 70%. Había algunas máquinas paradas por problemas de repuestos o motores, pero la mayoría estaba trabajando.
El conflicto en la planta de reciclado
VTA: ¿Qué reflexión hace sobre la situación actual de la planta de reciclado?
—Es una problemática compleja. Nosotros habíamos logrado ordenar bastante el sistema utilizando canteras para depositar determinados residuos y recuperar terrenos. Rellenamos varias cavas y recuperamos varios terrenos. Con esa metodología no saturamos la Planta de residuos.
—El gran problema aparece cuando vuelve a concentrarse todo en un mismo lugar. Ahí se complica el funcionamiento, aumenta la circulación de personas, tanto de los que van a tirar como a recuperar, y se generan conflictos operativos.
La relación con el actual gobierno
VTA: ¿Hubo una transición ordenada cuando asumió Pablo Garate?
—No tanto como debería haber sido. Yo me puse a disposición de Pablo Garate y de su equipo para recorrer áreas, explicar funcionamientos y transmitir experiencia. Les dije que estaba dispuesto a ayudarlos. Pero finalmente no se dio”.
VTA: ¿Cómo es hoy su relación con el intendente?
—Correcta. No tengo ningún problema personal. Cuando estuve internado fue a visitarme y se lo agradecí mucho. Por eso me sorprendieron algunas declaraciones recientes porque yo no hice críticas ni prometí nada extraordinario. Solamente dije que quiero colaborar”.
“No voy a volver a ser intendente”
VTA: La pregunta que muchos vecinos se hacen: ¿volvería a ser candidato a intendente?
—No. Creo que ya cumplí los años suficientes como para disfrutar un poco de la jubilación. Mi intención es colaborar desde otro lugar”.
VTA: ¿Aceptaría un cargo en una futura gestión vecinalista?
—Hoy diría que no. Pero la política tiene circunstancias que cambian permanentemente. Nunca hay que decir nunca porque aparecen situaciones nuevas. Pero hoy mi idea es aportar experiencia y conocimientos, no ocupar cargos.
El futuro del Movimiento Vecinal
VTA: ¿Tiene nombres en mente para una futura candidatura?
—Sí, claro que uno piensa en personas. Pero nadie es perfecto. Encontrás gente capaz, trabajadora, con condiciones, pero después aparecen cuestiones personales, familiares o laborales que complican las posibilidades.
VTA: ¿Qué mensaje le daría hoy a los vecinalistas?
—Que hay que trabajar mucho y mantenerse unidos. Las cosas llevan tiempo, esfuerzo y perseverancia. Si estamos todos juntos va a funcionar. Si nos dividimos, va a ser muy difícil”.
Y concluyó con una definición que resume su mirada sobre el presente del espacio:
“Los que fundaron el Movimiento Vecinal hace 30 años lo hicieron para mejorar Tres Arroyos. Esa mochila todavía nos tiene que seguir pesando. Si mantenemos ese espíritu, podemos volver a construir un proyecto fuerte para la ciudad”.
