En la apertura de sesiones ordinarias del Honorable Concejo Deliberante, el concejal Carlos Ávila, del espacio Nuevos Aires, presentó un crítico balance de la gestión municipal y planteó una serie de cuestionamientos vinculados a salud, infraestructura, turismo, medio ambiente y administración financiera.
“Hoy, 2 de marzo, en esta tercera apertura vemos que nada ha cambiado para mejorar. Sin diálogo es imposible llegar a consensos que permitan mejorar la calidad de vida de nuestros vecinos”, sostuvo.
Salud: déficit, ambulancias y un caso en Orense
Ávila afirmó que el sistema sanitario se encuentra “lejos del ideal” y advirtió sobre la falta de profesionales y de insumos básicos en el hospital municipal.
“Cada año el déficit del hospital es mayor y, después de casi tres años de gobierno, ya se debería saber dónde se necesita verdaderamente el dinero. El hospital debe ser siempre una prioridad”, expresó.
El edil mencionó además un episodio ocurrido durante el verano en el Balneario Orense, donde —según indicó— vecinos y profesionales manifestaron preocupación por la situación del médico a cargo de la unidad sanitaria.
“El Colegio de Médicos de Bahía Blanca nos confirmó que el doctor no contaba con su matrícula vigente al momento de ejercer como único médico del balneario, regularizando la situación recién el 9 de febrero”, señaló.
También cuestionó el estado del parque automotor sanitario: “Nos encontramos con una flota de ambulancias con muchos años y una gran cantidad de kilómetros recorridos. Lo mismo sucede con los rodados de los CAPS de las localidades”.
Educación e infraestructura pendiente
En materia educativa, Ávila reclamó una comunicación más fluida con el Consejo Escolar y pidió explicaciones sobre obras inconclusas.
“Necesitamos que se nos informe qué sucede con la construcción de la cocina del secundario de Cascallares, a casi tres meses de la adjudicación y sin que se haya comenzado la obra”, planteó.
Agua, residuos y deuda ambiental
Uno de los ejes más críticos del discurso estuvo centrado en la red de agua y la gestión de residuos.
El concejal advirtió que la problemática del agua “se complejiza cada vez más”, mencionó la obra de anillado iniciada en la gestión anterior y aún sin concluir, y señaló que hubo pozos licitados sin oferentes que no volvieron a licitarse.
“No vemos un proyecto para llevar adelante por etapas ni para integrar a Orense, que reclama un filtro de purificación desde hace más de dos años. Reta, Copetonas y San Francisco de Belloc tampoco escapan a esta problemática”, afirmó.
Respecto de la planta de disposición final de residuos, fue categórico: “El estado es lamentable y alarmante. Se requiere planificación y compromiso sostenido en el tiempo”.
Ávila aseguró que desde octubre recorrieron el predio en varias oportunidades y que fueron testigos de incendios reiterados. “Más de 20 días prendido fuego y un descontrol generalizado. Es una deuda ambiental y sanitaria que el Estado tiene con la comunidad”, remarcó.
Y comparó la situación con el distrito vecino: “Benito Juárez convirtió el basural de más de dos décadas en un ejemplo a seguir. Nosotros hemos retrocedido 30 años”.

Planta depuradora y erosión costera
El edil también hizo referencia a la planta depuradora de líquidos cloacales: “Es una necesidad histórica vinculada a la salud pública. El porcentaje de lo depurado es muy bajo. Proponemos una modernización y tecnificación acorde a una ciudad pujante y en crecimiento”.
En cuanto a la erosión costera, sostuvo que desde diciembre de 2023 no se realizan monitoreos en el frente marítimo. “En un sistema muy frágil como el nuestro, estamos a la buena de Dios. Solo pedimos recapacitar y volver prontamente al monitoreo”, expresó.
Turismo: “La improvisación es constante”
Otro de los puntos centrales fue la política turística. “El turismo duele. La improvisación es constante y no hay un proyecto en un distrito con tres playas y pueblos rurales turísticos”, afirmó.
Ávila cuestionó la falta de estadísticas confiables, licitaciones realizadas “siempre de apuro” y la ausencia de promoción en medios nacionales. También criticó decisiones adoptadas durante la temporada.
“Un parador fue convertido en boliche en plena temporada de forma arbitraria y unilateral, sin dar al resto las mismas posibilidades”, sostuvo.
Además, mencionó problemas con equipamiento adquirido para guardavidas: “La moto de agua de Claromecó, con 80 horas de uso, pasó buena parte del verano inutilizada. La de Dunamar no puede usarse a máxima potencia. Incluso se recurrió a una moto de agua de un particular para el concurso de las 24 Horas de la Corvina Negra”.
“En tres temporadas ya fueron reemplazados dos directores de Turismo. ¿Por qué no hay un proyecto de desarrollo turístico?”, se preguntó.
Localidades y planificación
Ávila también puso el foco en la situación de las localidades del distrito y en la falta de recursos para sus delegaciones.
“Es difícil valorar el desempeño de los delegados si no cuentan con herramientas, maquinarias y combustible en tiempo y forma”, afirmó, y agregó que el nivel de cumplimiento de lo prometido en campaña es “muy bajo, casi nulo”.
También cuestionó la pérdida de identidad institucional en Claromecó: “En los eventos solo se ve el logo de la Municipalidad y no el del organismo descentralizado Claromecó Servicios Turísticos. Defender la identidad de nuestras localidades es defender la esencia misma de Tres Arroyos”.
Deuda y cierre
Por último, el concejal advirtió sobre un cierre de ejercicio con “una deuda alarmante y demoras de hasta seis meses en el pago a proveedores”.
En el tramo final, remarcó la postura de su bloque: “Nuestro espacio tiene como meta defender los intereses de los vecinos, no solo desde la crítica, sino también proponiendo proyectos y decisiones basadas en tres principios básicos: eficiencia, eficacia y efectividad”.
Y concluyó: “Un municipio sin planificación y sin proyecto no puede funcionar correctamente”.
