La 64ª edición de las 24 Horas de la Corvina Negra quedó marcada, una vez más por su éxito y prolijidad organizativa. Con 5.703 inscripciones, un operativo de control permanente en la playa y un clima que acompañó durante todo el desarrollo del concurso, la organización celebró una jornada sin accidentes y con una destacada respuesta de los participantes.
Así lo expresó Horacio Pesalaccia, uno de los referentes del Club Cazadores, quien subrayó el trabajo sostenido a lo largo de los años para consolidar un evento transparente, ordenado y equitativo.

Récord de participación y un operativo aceitado
“La verdad, un mundo de gente”, resumió Pesalaccia al referirse a la cantidad de inscriptos. El número no solo representa un récord, sino también un desafío logístico que, según explicó, fue afrontado con un despliegue de 23 controles distribuidos a lo largo de la playa, trabajando de manera permanente durante el concurso.
En ese sentido, valoró que, pese a que siempre hay factores imposibles de prever, la edición transcurrió tal como se había planificado: sin incidentes ni accidentes y con un clima que permitió el normal desarrollo de la competencia. "es una edición para ponerla en un cuadrito" - expresó.

El fair play como sello del concurso
Uno de los aspectos más destacados por el dirigente fue la conducta de los propios pescadores. “El control más grande es el pescador”, afirmó, remarcando que el fair play no solo se sostiene desde la organización, sino también desde la actitud de quienes participan.
Pesalaccia recordó que, aun con miles de competidores en la cancha, los propios pescadores suelen aislar comportamientos inapropiados para preservar el espíritu del concurso.
“La gran masa viene a competir sanamente, a pasarla bien y a compartir con amigos”, explicó, y señaló que ese comportamiento es el resultado de un trabajo de muchos años, basado en controles claros y reglas parejas para todos.

La pesca y su distribución a lo largo de la costa
En cuanto a los resultados deportivos, Pessalaccia señaló que fue una edición particular desde el punto de vista de la pesca. La variada tuvo pocas piezas, algo que atribuyó, en parte, a la transparencia del agua, condición favorable para la corvina negra, pero no tanto para otras especies.
Sin embargo, celebró que las corvinas negras hayan salido a lo largo de toda la playa, desde sectores tradicionales como La Zaranda hasta zonas más accesibles, como el tramo comprendido entre el Faro y el final del camino entoscado. “Está buenísimo que salga pesca ahí, donde va la gente que no tiene 4x4, y que también haya premios importantes en esos lugares”, destacó.

Detalles que marcan la diferencia
Ya en la recta final del concurso, Pesalaccia también puso en valor los pequeños detalles organizativos que contribuyen a mejorar la experiencia general. Desde la logística en los controles hasta cuestiones mínimas, como brindar sombra al equipo de conducción, todo formó parte de una edición que, según coincidieron pescadores y organizadores, quedará en la memoria.
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