Quién es Zeta, la amiga íntima de Moria Casán que aparece en su serie de Netflix
La mujer que acompañó a la diva durante más de dos décadas eligió siempre mantenerse lejos de las cámaras.


La serie de Netflix sobre Moria Casán no solo reconstruye algunos de los momentos más importantes de la vida de la diva. También permite conocer a personas que fueron fundamentales detrás de escena, como Zeta, su íntima amiga desde hace más de 20 años.

Su verdadero nombre es Valeria Protto y, aunque durante décadas estuvo cerca de una de las mujeres más famosas de Argentina, nunca buscó convertirse en una figura pública. En la ficción, su personaje es interpretado por María Fernanda Callejón, pero la verdadera Zeta tiene una historia mucho más amplia con Moria.

El vínculo entre ambas nació aproximadamente hace dos décadas, cuando Zeta estaba en pareja con quien actualmente continúa siendo su marido y ambos fueron socios de Moria Restó y +, el conocido emprendimiento gastronómico de la actriz.

Lo que comenzó como una relación vinculada al trabajo terminó transformándose en una amistad inseparable. Con el paso de los años, compartieron viajes, temporadas, reuniones familiares y una enorme cantidad de momentos privados.
La propia Zeta definió su relación con Moria de una manera contundente: más que una amistad, para ella se trata de una hermandad.
A diferencia de la diva, Zeta siempre eligió permanecer detrás de escena. Trabajó en medios, tuvo emprendimientos y desarrolló diferentes proyectos, pero nunca sintió interés por convertirse en famosa.

Esa decisión también fue trasladada a la serie de Netflix. Al principio tuvo temor por la manera en que sería representada, aunque finalmente quedó conforme con el resultado y con la interpretación de Callejón.
Detrás de su vínculo con Moria también existe una historia personal marcada por una pérdida devastadora. Zeta perdió a uno de sus hijos durante la pandemia, una experiencia que describió como el golpe más duro de su vida.
Según contó durante una entrevista con Teleshow, su hijo llevaba una vida profundamente espiritual y había elegido alejarse de algunas convenciones de la vida cotidiana. Frente a esa pérdida, Zeta encontró refugio en sus propias creencias y en el acompañamiento de su familia.
En ese momento, Moria estuvo a su lado como lo había hecho durante tantas situaciones difíciles.

Ahora, con la serie disponible en Netflix, la historia de Zeta dejó de estar completamente detrás de las cámaras. Sin embargo, su esencia permanece intacta: sigue siendo una de las personas más cercanas a Moria y una integrante de esa familia elegida que construyeron durante más de dos décadas.