Revelan la estricta rutina de Robert De Niro para mantenerse activo a los 82 años
El actor ganador del Oscar sostiene una disciplina diaria basada en alimentación equilibrada, ejercicio físico y una intensa actividad profesional.


A los 82 años, Robert De Niro continúa desafiando cualquier idea de retiro. Lejos de bajar el ritmo, el actor mantiene una vida marcada por la actividad constante, en la que el trabajo, la organización personal y el cuidado físico conviven como parte de una misma estructura diaria.

Su presente lo muestra activo tanto en el cine como en el mundo empresarial, mientras sostiene hábitos que, según distintos reportes, construyó a lo largo de décadas de carrera.

Uno de los aspectos más característicos de su rutina es el inicio del día. De Niro suele levantarse en horas de la madrugada, un hábito que adoptó durante sus años de rodajes intensos y que hoy mantiene incluso sin compromisos laborales.

Esa franja del día, según se ha difundido, la dedica a actividades de bajo estímulo como la lectura, la revisión de proyectos y la planificación de su agenda.
Más allá de su trabajo como actor, De Niro mantiene una participación activa en distintos proyectos empresariales. Su vínculo con la cadena Nobu y otras iniciativas lo mantiene involucrado en decisiones y gestiones que forman parte de su rutina habitual. Este rol múltiple contribuye a que su día no se limite únicamente al mundo del entretenimiento, sino que se extienda a distintas áreas de gestión y desarrollo.
En cuanto a sus hábitos alimenticios, el actor se inclina por una dieta sencilla y equilibrada. Sus comidas no siguen regímenes estrictos ni tendencias extremas, sino una lógica funcional orientada a sostener energía a lo largo del día. Café, frutas, proteínas básicas como huevos y opciones tradicionales de desayuno forman parte de su elección habitual.

La actividad física también ocupa un lugar importante en su rutina semanal. De Niro entrena varias veces por semana con programas adaptados a su edad, combinando ejercicios cardiovasculares con trabajos de fuerza moderados. El objetivo no es estético, sino funcional: mantener movilidad, resistencia y bienestar general para acompañar su ritmo de vida.
Su estilo de vida actual está directamente ligado a su formación como actor. Desde joven, estudió bajo el método Stanislavski con referentes como Stella Adler y Lee Strasberg, donde la disciplina y la preparación eran pilares fundamentales. Esa exigencia se reflejó en papeles emblemáticos como Taxi Driver, El Padrino II o Toro salvaje, donde su compromiso llegó incluso a transformaciones físicas extremas.