Cuál fue la fulminante infección que mató a Daveigh Chase, actriz de "La llamada"
Tenía 35 años y su trágico final en Los Ángeles sacude al mundo del espectáculo.


Una de las figuras más icónicas del cine de terror de los años 2000 tuvo un desenlace devastador y sumamente doloroso. Daveigh Chase, la actriz estadounidense que traumatizó a toda una generación con su perturbador papel en la película La llamada (y que además prestó su voz para la entrañable producción animada Lilo & Stitch) falleció a los 35 años en Los Ángeles, dejando al descubierto un contexto de abandono y deterioro absoluto.

La causa de su fallecimiento encendió las alarmas debido a la velocidad con la que destruyó su organismo. De acuerdo con la información que ofreció TMZ, la intérprete sufrió una infección bacteriana severa que derivó rápidamente en meningitis y, posteriormente, en sepsis.

Este cuadro letal provocó un fallo multiorgánico fulminante. Según trascendió, en los días previos la actriz había sido internada con un cuadro agudo de desnutrición, una condición crítica que terminó por pulverizar sus defensas y agravar su estado general.
La afección que atacó a la actriz es considerada una auténtica emergencia médica que requiere atención inmediata, ya que sus formas más agresivas pueden volverse mortales en cuestión de pocas horas. Científicamente, se define como la inflamación de las meninges, que son las membranas protectoras y el líquido que recubren y rodean tanto el cerebro como la médula espinal.

Esta patología puede ser provocada por virus, hongos o bacterias, dividiéndose en tres tipos principales:
Además de las acotaciones previamente hechas sobre la enfermedad infecciosa que terminó con la vida de la actriz, distintas versiones periodísticas confirmaron que atravesaba un período de profundo aislamiento y consumo problemático de sustancias, un combo que precipitó su final.

Incluso, la tragedia cobró una dimensión aún más oscura al viralizarse una serie de imágenes de la actriz tomadas meses antes en la peligrosa zona de Skid Row, en Los Ángeles. En dicho material se la podía ver con un alarmante y fuerte deterioro físico, un contraste escalofriante con la imagen pública que Hollywood conoció durante su infancia y adolescencia dorada.