El delirio total de Euphoria 3: Maddy y Nate se casaron y una tragedia marcó el final del nuevo episodio
En una boda que costó miles de dólares pero rebalsó en hipocresía, la tercera entrega de la temporada dejó a los fans sin aliento con un cierre violento y una pérdida inesperada.
Euphoria eleva la apuesta en una tercera temporada donde la redención parece un concepto olvidado y cada personaje camina por el borde del abismo.(CAPTURA DE PANTALLA)
El universo de Sam Levinson no conoce de puntos medios y el tercer episodio de esta nueva etapa de Euphorialo dejó más que claro. Lo que comenzó como la fantasía más retorcida de Maddy se materializó en una boda de ensueño, al menos en la superficie.
Bajo un arco de flores valuado en 50 mil dólares, la pareja más tóxica de California se dio el "sí", aunque los rostros de los protagonistas de la serie dictaban una sentencia muy distinta a la felicidad. Mientras Maddy desfilaba hacia el altar con un vestido que gritaba venganza, los nervios consumían a un Nate Jacobs que pasó gran parte de la previa encerrado en el baño, al borde del colapso físico.
Bajo un arco de flores de lujo, Maddy y Nate sellaron una unión marcada por la hipocresía y el desprecio.(CAPTURA DE PANTALLA)
Euphoria 3: Un giro oscuro para Jules y el caos de la recepción
Antes del desastre nupcial, la trama se sumergió en la nueva y peligrosa vida de Jules. Decidida a dar un salto económico, la joven comenzó a trabajar como sugar baby, una transición que la llevó a los brazos de Ellis, un cirujano plástico interpretado por Sam Trammell. "Es como tener una cita, excepto que te pagan", soltó Jules en una de las secuencias más crudas, marcando su abandono definitivo de las artes para convertirse en la amante y cómplice del médico.
Sin embargo, su ascenso no se detuvo ahí: de bailar en clubes nocturnos pasó a escalar en el oscuro negocio de Laurie, convirtiéndose incluso en dealer de armas.
El evento central de Euphoria 3 fue un imán para el conflicto. La aparición de Rue y Jules juntas sacudió a los invitados, mientras que el reencuentro entre Cal y Jules subió la temperatura con reproches sobre el pasado legal del patriarca Jacobs. Pero la calma terminó cuando Naz irrumpió en la fiesta para exponer las verdades más sucias de los presentes, desatando una tensión que ni Nate ni Cassie pudieron contener.
El cierre fue puro estilo western moderno. Entre palizas brutales, un Nate ensangrentado perdiendo un dedo del pie a manos de los secuaces de Naz y Rue siendo interceptada por la DEA, el drama alcanzó su pico.
La brutal escena donde Nate Jacobs pierde un dedo a manos de los secuaces de Naz marca un punto de no retorno y el fin de su supuesta invencibilidad.(CAPTURA DE PANTALLA)
Sin embargo, el golpe emocional más fuerte para la audiencia fue el destino de Paladín, el loro de Laurie, quien terminó envenenado tras una farsa de lealtades rotas. Euphoria volvió a demostrar que, en su mundo, las deudas siempre se pagan con sangre y es por ello que los fánaticos están ansiosos por ver el siguiente episodio.