Quién es la actriz que destrozó el corazón de Brad Pitt: “Me dijo que se había enamorado del director”

El actor todavía no era una estrella de Hollywood cuando vivió uno de los romances más intensos de su juventud.

Quién es la actriz que destrozó el corazón de Brad Pitt: “Me dijo que se había enamorado del director”
Brad Pitt. (CAPTURA DE PANTALLA)
18 de septiembre de 2026, 12:08

Mucho antes de convertirse en uno de los actores más famosos de Hollywood, Brad Pitt también atravesó historias de amor que terminaron muy lejos del final esperado. Una de las más recordadas ocurrió a fines de los años 80, cuando todavía buscaba hacerse un lugar en la industria y estaba comprometido con una actriz que por entonces tenía una carrera más consolidada que la suya.

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Se trataba de Jill Schoelen, intérprete estadounidense nacida en Burbank, California, que comenzó a trabajar desde muy joven y durante los años 80 consiguió papeles en distintas películas y producciones televisivas. Su filmografía incluye títulos como D.C. Cab, Babes in Toyland y El padrastro, además de varias películas vinculadas al género de terror.

Brad Pitt.
Brad Pitt. (CAPTURA DE PANTALLA)

El romance que comenzó en una película

Pitt y Schoelen se conocieron mientras trabajaban en Cutting Class, una película de terror estrenada en 1989. Él interpretó a Dwight Ingalls y ella a Paula Carson, y el vínculo entre ambos trascendió rápidamente la ficción. Poco después comenzaron una relación y llegaron a comprometerse.

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El noviazgo, sin embargo, duró apenas unos meses. Schoelen tenía entonces una trayectoria más extensa que Pitt, quien todavía atravesaba sus primeros años como actor y no había alcanzado la fama que llegaría poco después.

El punto de quiebre ocurrió mientras ella se encontraba en Europa trabajando en El fantasma de la ópera. La película, protagonizada por Robert Englund, fue rodada en Budapest bajo la dirección de Dwight H. Little.

Brad Pitt y Jill Schoelen.
Brad Pitt y Jill Schoelen. (CAPTURA DE PANTALLA)

Pitt recordó aquella historia muchos años después, en una entrevista publicada por The Sun en abril de 2011. Según relató, recibió una llamada de Schoelen desde Los Ángeles en la que ella lloraba y le decía que se sentía sola y que estaba atravesando un problema. El actor decidió viajar inmediatamente para verla.

“Tenía 800 dólares a mi nombre y gasté 600 en un pasaje desde Los Ángeles hasta Hungría", contó Pitt. Una vez que llegó, fue directamente al lugar donde se estaba filmando la película y esa noche salió a cenar con su entonces prometida.

Brad Pitt y Jill Schoelen.
Brad Pitt y Jill Schoelen. (CAPTURA DE PANTALLA)

La confesión que terminó con el compromiso

Durante el encuentro, Schoelen le confesó a Pitt lo siguiente: “Me dijo que se había enamorado del director de la película”. La reacción del estadounidense fue inmediata. “Me quedé en shock y dije: ‘Me voy de aquí’”, relató en la entrevista de 2011.

El actor también recordó que pasó aquella noche en Budapest sentado en un banco, fumando y conversando con un hombre local que no hablaba inglés. Años después, definió aquel episodio como una de esas experiencias que quedan grabadas en la memoria para siempre.

Tras aquella ruptura, Schoelen continuó trabajando durante algunos años. En 1993 se casó con el compositor Anthony Marinelli; la pareja tuvo dos hijos y se divorció en 2002. Décadas más tarde, la actriz volvió a trabajar frente a las cámaras y también comenzó a desarrollar proyectos vinculados con la música y la escritura de sus memorias.

Brad Pitt.
Brad Pitt. (CAPTURA DE PANTALLA)

Para entonces, la carrera de Pitt había tomado otro rumbo. Poco después de aquella relación llegarían Thelma & Louise, Río de la Luna y los grandes papeles que terminarían convirtiéndolo en una de las figuras más reconocidas de Hollywood.

La historia con Jill Schoelen quedó así como uno de los episodios sentimentales de su juventud, pero también como el recuerdo de una época en la que Brad Pitt todavía podía gastar casi todo el dinero que tenía en un pasaje al otro lado del mundo por una persona que, finalmente, no lo estaba esperando por el mismo motivo.