Los colectivos siguen brindano un servicio de emergencia, en el que abundan las irregularidades.


Una de las grandes preocupaciones que está teniendo el municipio capitalino, tiene que ver con la situación del Transporte Público, que a partir de la partida de Ersa, sigue teniendo un servicio precario y el inicio de clases se aproxima.

Un operador, que prefirió no dar a conocer su nombre, opinó al respecto. “Se está invirtiendo en impuestos, batería, accesorios, con la incertidumbre total de que no sabemos qué pasará más adelante, porque muchas de las unidades que dejó Ersa no están en condiciones para salir a la calle”, manifestó.

“Con el actual servicio de emergencia, se trabaja apenas con hasta 10 unidades por línea. Una empresa de transporte, presta el servicio con 30 colectivos para las líneas 110, 112, 114 con dos ramales y la 119, cuando debería ocuparse más de 60 unidades para las líneas mencionadas”, agregó de manera gráfica.

Jorge Pacheco, secretario general de UTA, también dio su punto de vista y se refirió al presente de los trabajadores. “Hasta el momento, el pasado miércoles se dieron de alta a algunos choferes, y ya están trabajando cerca del 40% de los empleados que dejó Ersa”, indicó.

“Va a llevar un tiempo normalizar. Nosotros sabíamos que iba a ser así, son 357 personas y esto no se da de un día para otro. La empresa también debía cumplir con una serie de requisitos para poder operar los colectivos, y el miércoles se dio el alta a algunos compañeros”, concluyó en declaraciones a El Liberal.






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