Estaba franco de servicio. Junto al cuerpo había una pistola 9 milímetros


Dos estruendosos ruidos alertaron ayer al mediodía a los vecinos de la calle Chile casi Venezuela del barrio América del Sur de la ciudad Capital. Los habitantes de la zona salieron y advirtieron la presencia de un automóvil Fiat Palio rojo estacionado a mitad de cuadra. Se acercaron y advirtieron que había un hombre ensangrentado en el interior. Alertaron a la Policía y comprobaron que se trataba Edgar Fabricio Casabone, un cabo de Policía de 38 años. Los paramédicos confirmaron que se encontraba sin vida. Presentaba un disparo de arma de fuego en la sien derecha. Junto al cuerpo estaba su arma reglamentaria: una pistola Browning, calibre 9 milímetros.

Las pericias develaron que había dos impactos de bala en la ventanilla del automóvil. Uno en la parte baja del vidrio, que también destruyó el espejo retrovisor, y el restante a la altura de la cabeza del conductor. El último proyectil, luego de atravesar la ventanilla, impactó en un portón de chapa de la casa en cuyo frente se había estacionado el policía. Afortunadamente, no había nadie en esa vivienda.

Los investigadores sospechan que probó el arma con un primer disparo y luego se descerrajó el balazo en la cabeza.

El cabo Casabone prestaba servicios en la División Prevención de la ciudad de La Banda, más precisamente en el Comando Unificado de Patrullas. Sin embargo, al momento de la tragedia se encontraba de civil y franco de servicio. Antes de este destino, estuvo en la Dirección General de Drogas Peligrosas.

El uniformado tenía esposa e hijos y se domiciliaba en el barrio Ampliación Almirante Brown, revelaron fuentes policiales.

El fiscal Ángel Belluomini ordenó que el cuerpo fuera trasladado a la morgue judicial para que fuera sometido a una autopsia y que sus manos fueran sometidas a los reactivos químicos para establecer si él realizó los disparos. No obstante, todo apuntaría a un suicidio, señalaron los voceros.

Los investigadores realizan averiguaciones para establecer las causas que lo llevaron a tomar tan drástica decisión.

La causa quedó en manos del personal de la Comisaría Comunitaria Nº 1, que solicitó la intervención de los técnicos de Criminalística para que realizaran las pericias y el levantamiento del arma de fuego. Asimismo, se analizarán las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona para establecer cómo sucedió el hecho. Por otra parte, se entrevistarán con familiares y compañeros de trabajo en busca de respuestas.





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