Mauricio Romero tuvo la fortuna de haber salido casi ileso de una escena repudiable y sin argumento que la justifique. El DT de Ferro de General Pico, tras el tiro que recibió, contó: “La cuento de milagro”.

//Mirá también: Tiros, corridas y heridos en el partido entre Huracán Las Heras y Ferro de Pico por el Federal A

La barra brava de Huracán Las Heras, que recibió al club de La Pampa en su cancha por el Federal A, comenzó a disparar en pleno partido con los jugadores en el campo y los hinchas en las tribunas.

Romero pudo contar con más calma lo que sufrió en Mendoza. “De milagro la estoy contando. El impacto me tiró al piso e inmediatamente me toqué y me palpé para ver si la bala se me había metido en el cuerpo”, dijo en TN.

//Mirá también: Renunció el presidente del Huracán Las Heras, tras el tiroteo por el enfrentamiento entre hinchas

“Se escuchaban los balazos. Una bala me llegó y tuve la fortuna de que me agarró con el brazo abierto y me pasó por la axila. Si me agarraba de otra manera podría haber sido un desastre”, detalló sobre su caso.

Ante el miedo que generaban los disparos y las corridas en la cancha, Romero relató lo que pensó en aquel momento: “Lo primero que se me cruzo por la cabeza fue mi familia y mis tres hijos, fue un momento aterrador”.

El comunicado de Ferro de General Pico tras los incidentes en Mendoza

“El Club Atlético Ferro Carril Oeste agradece la solidaridad de dirigentes, Instituciones, deportistas, funcionarios y periodistas. Celebramos que luego de los hechos de extrema gravedad que han transcurrido, el director técnico Mauricio Romero y el resto de la delegación se encuentran fuera de peligro. Somos conscientes que hemos sido parte de una barbarie difícil de entender y de explicar, la cual marcará la carrera deportiva e Institucional del plantel profesional y de nuestro club. De una vez por todas, los dirigentes de nuestro fútbol argentino, deben tomar medidas ejemplificadoras que nos permitan seguir creyendo en este deporte. La sanción ya excede lo deportivo, requiriendo una decisión política que castigue con severidad los inusitados acontecimientos.

Nuestra Institución siempre velará por los valores, la integridad y salud de nuestros deportistas, que nos permitan transitar las competencias de las distintas disciplinas. Hoy más que nunca, aquellos que dirigen los destinos del fútbol, deben marcarnos el camino con acciones para que nunca más vivamos una situación similar. Evitemos una tragedia, esta fue una nueva advertencia...

La vida no se negocia, menos aún, practicando un deporte”.