Evangelina Cuevas cursa en el Colegio Secundario 9 de Julio y viajará a Japón en un intercambio de American Field Service.


Una joven estudiante del Colegio Secundario 9 de Julio de Santa Rosa, ganó una beca de intercambio cultural con Japón, luego de completar los requisitos exigidos en el programa de becas de American Field Service (AFS).

Evangelina Cuevas, de 17 años, le cuenta a Vía Santa Rosa que “los requisitos eran realizar tres mini ensayos personales y uno más largo sobre una problemática en tu país, yo elegí el tema de la discapacidad. También había que tener un promedio mayor a siete en las calificaciones de año anterior, tener un certificado de inglés básico, que estudio desde los siete años, y uno de japonés, que fue lo mas complicado”.

Evangelina y su mascota (Facebook)

La estudiante dice que llamó a todas partes en la Argentina para conseguir que le pudieran evaluar su japonés y, casi por casualidad, dio con el Centro Universitario de Idiomas de Buenos Aires, que aceptó hacerlo.

Ya con el certificado de japonés básico, pudo completar el envío de la documentación en el mes de marzo de este año y, después de un tiempo, pasó a una segunda etapa de selección en la que quedaban 10 estudiantes.

“Yo jamás me lo esperaba, la segunda etapa era una entrevista (con American Field Service) por videoconferencia, la dí un martes luego del colegio, con una de las encargadas de las admisiones que se quedó asombrada de cómo había aprendido japonés, con un cuaderno, escrito de puño y letra, que es muy importante para mí”, relata Evangelina, emocionada.

El valioso cuaderno con el que aprendió japonés (Vía Santa Rosa)

“Quedé seleccionada entre los cuatro que ganamos la beca, no lo podía creer, me enteré por e-mail, mi nombre estaba primero, no me salían las palabras de las lágrimas y no podía explicarles a mis padres“, detalla.

Agrega que su interés por la cultura oriental fue a partir de practicar Aikido y que, además, su sueño fue siempre hablar varios idiomas, “me considero políglota porque sé hablar español, inglés, portugués, ahora sé japones y estoy en proceso de aprender coreano”, dice orgullosa.

La idea del intercambio es profundizar el idioma, pero yo espero aprender también la cultura, las tradiciones, conocer gente, la problemática y la posible solución que yo planteé en la postulación a la beca, que fue la discapacidad, ver en Japón cómo se trata el tema en cosas muy simples que en Argentina no se respetan”, concluyó esperanzada.





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