El recién nacido presentaba fracturas y la mujer dijo haber tenido un parto domiciliario.


El cuerpo médico del Hospital Cullen de Santa Fe denunció este viernes un delicado caso que involucra a una mujer que llevó a dicho nosocomio a su hijo recién nacido en una caja y en otra la placenta. La fiscalía tomó intervención debido a que la criatura entró sin signos vitales.

El episodio en cuestión ocurrió el viernes 8 de febrero cerca de las 4.30 de la mañana cuando arribó la mujer por sus propios medios desde la localidad de Desvío Arijón. Lo cierto es que el bebé pesaba 3,2 kilos y estaba fallecido a la hora del ingreso a la guardia.

El Ministerio Público de la Acusación (MPA), a través del fiscal de Coronda, Marcelo Nessier, empezó a trabajar en la hipótesis de homicidio ya que los análisis preliminares sobre el cuerpo del recién habrían registrado fracturas.

Lo cierto es que la madre dijo al personal del hospital público que tuvo un parto domiciliario y manifestó que la criatura se golpeó, porque se cayó al momento en que ella dio a luz. Según se pudo comprobar, además, el embarazo habría sido a térmica, de 32 semanas.

El encargado de contar lo sucedido a la prensa fue Juan Pablo Poletti, director médico del Hospital Cullen, que manifestó que decidieron radicar la denuncia tras haber detectado la existencia de un parto no asistido médicamente, con un embarazo no controlado.

La mujer de 27 años llegó sola al hospital y quedó internada. Se presume que tuvo su embarazo en secreto. La Fiscalía, por su parte, aguardaba tener contacto directo con los resultados de autopsia.






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