Hugo Ronsoni recordó a su hija Jésica y contó detalles de la relación con la pareja de la joven, el único imputado en la causa. 


Este martes se cumple un año de la muerte de Jésica Ronsoni, la joven docente oriunda de Emilia y que fue asesinada en la ciudad de Santa Fe. Su padre Hugo recordó a su hija y reconoció lo sucedido el año pasado “es un dolor que no sana nunca”. Además contó detalles de la relación de la maestra con su pareja.

La docente fue ultimada el 9 de octubre del año pasado en avenida Circunvalación de la ciudad capital. En un primer momento se pensó que se trataba de un robo sin embargo para el fiscal Andrés Marchi el principal sospechoso es Fernando Oyola, su pareja.

El joven permanece privado de su libertad a la espera del juicio en su contra por homicidio doblemente calificado: por el empleo de arma de fuego, y por haber sido cometido contra la persona con quien mantenía una relación de pareja.

“El imputado le disparó con un arma de fuego a la víctima en reiteradas oportunidades”, dijo en su momento el fiscal Marchi. “Los impactos de bala que le produjo en distintas partes del cuerpo le produjeron la muerte a la mujer”, agregó. Esto fue constatado por personal policial en las avenidas Teniente Loza y Circunvalación de la ciudad capital.

A un año de la muerte de la docente, Hugo Ronsoni, su padre, recordó a su hija y no escondió sus sentimientos. “Uno se tiene que acostumbrar a vivir con un dolor que no sana nunca y no sanará”, manifestó.

El hombre está convencido de que la pareja de su hija es el culpable. “Las pruebas demuestran que es el único culpable de la muerte de Jesica”, precisó a Aire de Santa Fe. La joven viajaba junto a su pareja en una camioneta cuando sufrió el ataque.

Hugo contó que Jésica fue criada por su abuela y que “evitaba traer conflictos” a la casa. Con el paso del tiempo empezó a notar algunas cuestiones extrañas. “El último año venía Jesica sola, él ya no venía. Cuando le preguntamos, ella nos decía que él debía trabajar los sábados por la noche también y por ese motivo no viajaba a Emilia”, reveló.

Visiblemente golpeado, el padre de Jésica sostuvo que a su hija “la veían más nerviosa. Notábamos que estaba pendiente de los mensajes de él. Pero creíamos que era vida normal de la pareja”.

Hugo reconoció que “con el tiempo nos dimos cuenta que ella no era la misma. Pero al tenerla en casa no nos dábamos cuenta de la situación”.

Consultado sobre el juicio que se viene, el hombre precisó que “uno quisiera que ya hubiese terminado todo esto porque es un dolor inmenso”. Por lo pronto, este sábado 13 de octubre se realizará una marcha en la plaza de Emilia para recordarla y exigir justicia.




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