El menor jugaba en el patio de su casa cuando recibió una perdigonada. Lo trasladaron al Hospital de Niños donde fue intervenido.


Un nene de cuatro años debió ser internado este domingo luego de recibir un balazo en la cabeza cuando jugaba en el patio de su casa, en el marco de los festejos por el clásico.

Según el sitio LT10, el hecho sucedió en horas de la tarde en el barrio San Agustín II. La tía de la víctima contó: “Estábamos tomando mate con mi mamá y una amiga, y escuchamos detonaciones de bombas y disparos. Mi sobrino empezó a gritar desesperadamente y cuando corrimos a verlo estaba todo ensangrentado”. En ese momento se dieron cuenta que el nene había sido alcanzado por una bala perdida.

Jonatan fue llevado de urgencia por su familia al hospital Mira y López y luego al Hospital de Niños Orlando Alassia donde fue intervenido quirúrgicamente por un balazo.

Tras la operación, el menor quedó internado en terapia intensiva en grave estado. Según se pudo saber, el proyectil ingresó dentro de la cabeza del menor pero no hay orificio de salida. Quedó alojado en la parte ósea del cráneo y no se pudo extraerlo.

Además, la herida provocó un gran edema en la cabeza lo que complica el cuadro y Jonathan se encuentra en coma en cuidados intensivos con asistencia respiratoria.

Según el director del hospital, Osvaldo González Carrillo, la recuperación del menor puede llevar varios días y su evolución que puede ser muy lenta. Posteriormente se analizarán las secuelas y se verá cómo responde a diferentes estímulos.




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