La mayor de las dos víctimas se fue de la casa tras acudir a la policía para ayudar a su hermanita.


La Justicia provincial ordenó mantener bajo prisión preventiva al santafesino acusado de abusar de sus hijas en Florencia. Este martes los investigadores presentaron la primera evidencia de una historia aberrante que comenzó hace 14 años cerca del límite con Chaco.

Alejandro Ayala había sido detenido el sábado a partir de la denuncia que la mayor de las víctimas hizo en la Comisaría de la Mujer de Villa Ocampo. El hombre de 50 años fue señalado por someter sexualmente a la muchacha y a su hermanita menor bajo amenazas, además de agredirlas físicamente. En cuanto a la primera de ellas, trascendió que tuvo tres hijos fruto de las violaciones sistemáticas.

Fuentes del Ministerio Público de la Acusación (MPA) afirmaron que el papá recurría a diferentes métodos violentos para que no trascendieran los delitos que se le atribuyen. “En una oportunidad la agredió con un cinto y le cortó la pierna izquierda con una navaja“, contó el fiscal Norberto Ríos.

Los abusos empezaron en 2005 y se prolongaron hasta hace dos años. El funcionario judicial explicó que la joven “tenía mucho miedo de manifestar lo que había pasado” pero finalmente decidió irse de la casa que compartía con su padre en el barrio Virgen de Lourdes, cerca del viejo peaje de la Ruta Nacional 11.

Ayala fue imputado por abuso sexual simple y gravemente ultrajante reiterado, delito calificado por el vínculo. A éstas se sumaron en concurso real las figuras de abuso sexual con acceso carnal y amenazas reiteradas, por lo que el juez Santiago Benegas decidió que el sospechoso permanezca tras las rejas.




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