El dirigente socialista consideró que las medidas económicas del Gobierno "evidentemente no han sido pensadas".


En la previa de la reunión con otros gobernadores que rechazan el último plan económico del Ejecutivo nacional después de la devaluación, Miguel Lifschitz afirmó este miércoles que las medidas “evidentemente no han sido pensadas”. Sobre el golpe para Santa Fe, estimó que las mismas significarán una pérdida de 4.000 millones de pesos.

Antes de sentarse a la mesa del Consejo Federal de Inversiones (CFI), el dirigente socialista afirmó que los anuncios de la Casa Rosada surgieron “al calor de resultados electorales y no se ha medido el impacto que tienen” en las provincias.

En medio del conflicto que suscitó la reciente devaluación, el exintendente rosarino planteó como una de las alternativas que el Gobierno distribuya entre las provincias el dinero extra de las retenciones a exportaciones. Así como subrayó que recaudarán más por el incremento en la cotización del dólar, advirtió que el congelamiento del precio de combustibles afectará “muy fuertemente a pequeñas y medianas empresas de biodiesel y bioetanol”.

En una rueda de prensa, el titular de la Casa Gris afirmó que la autoridadas nacionales “tienen que tomar nota” de la situación y “compensar” a las administraciones de cada jurisdicción por decisiones como la eliminación del IVA en la canasta básica. El día anterior, su ministro de Economía se había quejado además de la “falta de confianza” en la gestión de Mauricio Macri para paliar la reciente crisis.




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