Alejandra Dellafazia está sedada y las siguientes 48 horas son cruciales para saber si su cuerpo acepta el nuevo órgano.


El martes a la madrugada Alejandra Dellafazia, la docente puntana de 50 años, fue intervenida quirúrgicamente para trasplantarle el hígado que necesita para continuar viviendo. Está luchando por su vida en el Hospital Italiano, en Buenos Aires. Desde el sábado pasado que encabezaba la lista de emergencia nacional del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai). Ahora la mujer está sedada y los siguientes días son cruciales para saber si su cuerpo aceptó o no el órgano.

Su hija, Dalma Alonso, comunicó a través de Facebook que la intervención fue exitosa y que su mamá entró al quirófano a las 3 de la mañana y salió a las 11. “Esto es paso a paso, minuto a minuto”, publicó la joven de 26 años.

Alejandra daba clases en el Instituto Santo Tomás de Aquino, de la capital puntana, y en la Escuela N° 267 “Gobernador Eriberto Mendoza”, de Potrero de Los Funes.

Dalma en comunicación con El Diario de la República explicó: “Por estas horas, ella está sedada, así el cuerpo trabaja mejor. Después van a dejar que se despierte sola, esto es muy importante porque hay que estar seguros de que no haya sufrido algún tipo de daño neurológico debido a la cantidad de tiempo que estuvo sin hígado, fueron unas 28 horas”.

Alejandra Dellafazia

Hasta el mediodía del lunes sentíamos que el tiempo pasaba, el órgano no aparecía. Intentábamos no perder la fe. Estábamos, literalmente, entre la vida y la muerte. Fue muy duro. Hasta que nos avisaron que había un donante en Formosa y que el equipo del hospital lo estaba yendo a buscar”, contó la joven que está acompañada por su papá, una tía (hermana de su mamá), otra tía paterna y sus abuelas. “Los que no están acá igual están, porque lo sentimos así”, añadió.

La joven, es la única hija de Alejandra, aseguró que la espera fue eterna; “uno aprende mucho. En cuanto a la donación de órganos uno da por sentadas tantas cosas, pensamos ‘cómo no va a haber donantes con tantos accidentes, pero en realidad es mucho más complejo el tema. Además para ser donante se tiene que dar todo un contexto”.

“Los últimos meses ella estaba bien, estaba estable. No necesitaba el trasplante. Estuvo cinco años en lista de espera, hasta que por una hipertensión portal se produjo una ascitis. Esto hizo que el hígado que estaba dañado terminara por colapsar y el trasplante sea inminente porque se deteriora mucho la salud”, explicó y pidió que necesitan 35 dadores de sangre en el Hospital Italiano, ubicado en la calle Perón 4190 en Buenos Aires, de lunes a viernes de 8 a 15, los sábados de 7:30 a 11.





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