Tras dos años del aberrante asesinato que conmocionó al país, su mamá está imputada "por omisión" en el abuso sexual que sufrió la niña por parte de su padrastro.


El 23 de marzo del 2016 el país entero se conmocionó por el caso de Florencia Di Marco, la pequeña que tenía 12 años y su cuerpito fue hallado debajo de un puente en la localidad de Saladillo en San Luis, desnuda, abusada y estrangulada. Ahora el juicio ya tiene fecha de inicio y será el 8 de abril. La única imputada es su madre, Carina Di Marco; ya que su padrastro, Lucas Gómez, quien la violó antes de asesinarla, se suicidó en la cárcel. 

Mientras Florencia Di Marco vivía el peor de los tormentos y moría en soledad, su mamá daba a luz en la Maternidad “Teresita Baigorria” a su cuarto hijo.

La familia de Florencia Di Marco (12), la pequeña mendocina violada y asesinada en San Luis, despidió sus restos en el este provincial.

El 22 de marzo del 2017 su padrastro, Lucas Gómez, denunció la desaparición de la hija de su pareja y pidió a través de los medios de comunicación ayuda para dar con la chiquita. Nadie se imaginó que todo se trataba de una coartada y que se convertiría en una de las historias más terroríficas de los crímenes puntanos.

Al día siguiente la Policía la encontró debajo de un puente en la localidad de Saladillo, desnuda, abusada y estrangulada.

Gomez, su padrastro fue detenido días despues acusado por el crimen y luego cayó sobre el la imputación de abuso sexual reiterado

En un primer momento, la madre de la niña se mostró sorprendida por lo ocurrido y por la acusación contra su pareja. Pero luego, la jueza Virginia Palacios, tras citarla a su despacho, la imputó como partícipe necesaria en los hechos sucedidos y la envió a la cárcel.

Carina Di Marco.

Su padrastro fue imputado de abuso sexual con acceso carnal doblemente agravado por la calidad de guardador y el aprovechamiento de la situación de convivencia, en concurso real con homicidio agravado criminis causa, por perpetrarse con alevosía y mediar circunstancias de violencia de género.

Lamentablemente, con poco tiempo preso, Lucas Gomez se ahorcó en extrañas circunstancias, en su celda del Complejo Penitenciario de Pampa de las Salinas.

De acuerdo con la investigación los abusos eran un tormento reiterado en la vida de Florencia y según se desprende de la autopsia, el examen de ADN determinó que el responsable de aquellos abusos era Gómez.

Lucas Matías Gómez (32)

En el juicio esperan la declaración de más de cien testigos, incluidos familiares de Gómez y de Di Marco, las maestras que tuvo Florencia en Mendoza (que habían advertido a la madre sobre los abusos).

Carina, la mamá, actualmente está detenida en el pabellón de mujeres del Servicio Penitenciario Provincial y acusada de “abuso sexual con acceso carnal en calidad de partícipe necesaria por omisión”. Podría ser condenada a una pena que va de los 8 a los 20 años de prisión.

Ella pidió ayuda y nadie la escuchó

Luego del horrible desenlace, salió a la luz que docentes aseguraron haber citado a Carina Di Marco antes del inicio de las vacaciones de julio de 2016, para ponerla en conocimiento de que la nena había dicho que su padrastro Lucas “la acariciaba mucho”. Inclusive, según consta en estos testimonios, la madre le restó importancia al comentario hecho por las maestras y dijo que su hija era una mentirosa. Con esa apreciación desacreditaba a la niña y respaldaba a su pareja, con quien tenía dos hijos más.  

La comisión de policías de la División Homicidios, que la jueza envió a Palmira en Mendoza para profundizar las averiguaciones, logró obtener, entre otras cosas, un audio de WhatsApp en el que la voz que se oye sería de Adriana Yolanda Ramírez, una maestra de la mencionada institución escolar. Habría mandado el audio a sus compañeras, cuando Florencia era buscada, después de que el padrastro fuera a una comisaría para hacer una solicitud de paradero. Gómez se presentó después de asesinarla y arrojar el cuerpo desde un puente, en Saladillo.

Carina Di Marco

En el mensaje, una mujer ruega que no le haya pasado nada malo a la niña y expresa claramente sus dudas sobre el padrastro en relación a la desaparición de Florencia y recordó que la chiquita les había contado a ella y a una tal María Teresa que la pareja de su mamá la acariciaba. La otra persona referida en el audio sería otra maestra, María Teresa García Cobos.

Por otro lado, y desde el entorno más íntimo de los acusados surgieron fuertes testimonios, que no dejaban bien parados ni Carina ni a Gómez. La mamá de Lucas, Ester Manzo, declaró que Carina solía tratar a la chiquita de prostituta, y que la mandaba al baño cuando Gómez se bañaba. Y el padre de la acusada, Carlos Alfredo Di Marco, dijo que su nieta le había contado que de noche, mientras dormía, sentía que alguien abría la puerta, se aproximaba a la cama, la zamarreaba y golpeaba, pero que cuando ella se despabilaba, esa presencia extraña ya no estaba allí.

Fuente: El Chorrillero / El Diario de la República.






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