Fue luego de que el intendente de la capital puntana acusara a Alberto Rodríguez Saá de ordenar a la Policía de San Luis de perseguirlo.


Enrique Ponce, intendente de la Municipalidad de San Luis, denunció el lunes en la Fiscalía Federal que es perseguido por la policía de la provincia y, según él, por orden del gobernador de la provincia Alberto Rodríguez Saá. Este miércoles trascendió que el policía acusado de perseguir a Ponce sufrió de un escrache en su vivienda y que además le dañaron su vehículo. 

El lunes a la noche, el uniformado Ramón Ezequiel Sullivan, acusado por Enrique Ponce de persecución, realizó una denuncia en la que detalló su versión de los hechos. 

Sullivan explicó en la exposición que el lunes a las 10 recorría en una moto policial el barrio La República y tomó fotografías para enviarle a su jefe de la Comisaría 4ª, con el objetivo de “mostrar que el lugar se encontraba tranquilo”. 

Pero según él, una persona desconocida lo increpó y le dijo “qué hacés vos acá”, antes de llamar al intendente y minutos después fue Enrique Ponce quien lo abordó y le aseguró que lo estaban persiguiendo, que ya le había pasado algo similar en el barrio Virgen de Luján, y que esto “se parecía a la época de la dictadura”.

Denuncia de Ramón Ezequiel Sullivan.

El efectivo negó tal acusación y remarcó que sólo hacía recorridos preventivos, por lo que se subió a la motocicleta para regresar a la dependencia policial. “Me subo a la moto, pero antes de arrancarla la gente que trabaja y andaban con el intendente me agarran del manubrio de la moto y me rodean”, agrega la exposición a la que SanLuis24 tuvo acceso.

De todos modos, Sullivan se dirigió a la Comisaría y al llegar se enteró de las publicaciones del intendente en las redes sociales.

Más tarde Sullivan se encontró con un disturbio en la puerta de su casa, ubicada en el barrio 164 Viviendas, donde según él un grupo de personas le gritó: “Milico corrupto, milico mafioso, dejá trabajar tranquilo al Intendente”.

Denuncia de Ramón Ezequiel Sullivan.

Cuando los manifestantes se fueron, el policía salió a la calle y se encontró con que le habían dañado su auto, un Ford Escort modelo ’91, y el de su hermano, un Fiat Uno, ambos estacionados en la puerta de su casa.

Yo no sé quienes eran estas personas ni cómo consiguieron la dirección de mi domicilio, por lo que hago responsable al intendente Ponce como a la gente que trabaja para él de lo que pueda pasarle a mí familia ya que yo solamente cumplía con mi trabajo ese día haciendo el recorrido”, concluyó Sullivan.






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