Voluntarios iniciaron una colecta de ropa, calzado y muebles. Se salvaron de milagro. 


Un joven matrimonio y su hijita, de la ciudad sanluiseña de Villa Mercedes, perdió todo el lunes a la mañana cuando su casa en el barrio 828 se prendió fuego. Ahora un grupo solidario comenzó una colecta para ayudar a la familia. Además a través de las redes sociales los vecinos piden principalmente ropa, calzados, muebles y alimentos. Todo sirve.

Para la familia Fernández es un dolor muy grande el haber perdido todas sus pertenencias, sin embargo es un alivio que todos estén sanos y salvos. 

Una familia puntana perdió todo en el incendio.

Jimena Gil, la joven madre que sufrió el siniestro, contó que desde el lunes no dejó de recibir donaciones, principalmente indumentaria para su nena; “La gente nos está ayudando mucho. Sobre todo nos han traído cosas para mi hija, como ropa y pañales. Estamos muy agradecidos”, expresó la vecina del barrio 828.

Lamentablemente, además de sus pertenencias personales, también se quedaron sin muebles ni electrodomésticos ya que en la habitación tenían todo. “Mi suegro vive en la parte de adelante y nosotros atrás, en esa pieza teníamos todo. Por eso la pérdida fue máxima“, explicó la mujer.

Ahora su casa está inhabitable y les dijeron que deben cambiar el techo, porque puede derrumbarse. Pero no disponen de los recursos económicos para hacerlo, es así que “hasta el momento nos estamos quedando en lo de mi mamá porque todavía se siente el olor a humo, además de que es peligroso”, lamentó a El Diario de la República.

Para quienes quieran colaborar con prendas en buen estado pueden recolectar en los talles: 4 de niño y 3 de adultos. En cuanto a calzado, la más pequeña es 22 mientras que el matrimonio necesita pares en número 38 y 39. Las donaciones pueden acercarse a Libertad 841 o contactarse al teléfono 2657-659848.

Lograron salvarse milagrosamente

Una familia puntana perdió todo en el incendio.

El fuego tomó por sorpresa a Jimena, ya que el lunes a las 9 de la mañana ella estaba en la ducha hasta que comenzó a sentir olor a humo, inmediatamente salió del baño y se encontró con la habitación prendida fuego.

Desesperada, lo primero que hizo fue buscar a su hijita que se había escondido detrás de una puerta, “Cuando me dijo ‘má’ me volvió el alma al cuerpo. Salí corriendo a la vereda y en esos pocos minutos, ya habíamos perdido todo. Los vecinos nos ayudaron, mi marido estaba trabajando. Me contuvieron porque fue un gran shock”, recordó.

Los Bomberos Voluntarios de El Fortín trabajaron durante una hora y media para apagarlo y aún no han podido establecer las causas.






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