Lo que parecía ser una tarde tranquila entre un grupo de amigos se convirtió en una pesadilla. Este lunes retomaron el rastrillaje. 


Juan Ignacio Roldán de 15 años desapareció el domingo por la tarde mientras nadaba junto a un grupo de amigos en el Dique Luján, en San Luis. Rescatistas lo buscaron sin éxito hasta las cuatro de la mañana; pero este lunes continuarán con el rastrillaje, esta vez por las orillas. La familia del chico teme lo peor.

Lo que parecía ser una tarde tranquila entre un grupo de amigos se convirtió, finalmente, en una pesadilla. Roldán, oriundo de la localidad, fue visto por última vez cuando remaba en un kayak junto a otros siete jóvenes, de entre 14 y 15 años, en la cola del dique. 

Dique de Luján, en San Luis.

Sergio Elizondo, jefe de la Unidad Regional N° 5, informó a El Chorrillero que ayer alrededor de las 19 comenzaron con los rastrillajes con perros, por los caminos adyacentes al lugar que fue visto por última vez, pero no obtuvieron resultados positivos y agregó que “estamos tratando de descartar que haya salido del dique. Quizás logró llegar a una orilla y tal vez yace inconsciente. O tal vez salió del agua desorientado y se perdió”, especuló esperanzado. 

Una fuente policial comentó a El Diario de la República que Roldán y su familiar son originarios de la provincia de Catamarca pero que hace unos tres años viven en Luján.

Ayer a la tarde, el adolescente nadaba junto a unos diez amigos, todos de entre 12 y 15 años, alrededor de un solo kayak que utilizaban para cruzar el espejo de agua de un lugar a otro. Según le comentaron luego a la Policía, cruzaban a nado un trayecto de la cola del dique cuando Roldán les dijo que se había cansado.

“Hay versiones distintas. Algunos chicos dicen que logró llegar hasta una piedra en la orilla y otros que lo vieron desaparecer antes, con una especie de pataleo. No saber dónde se hundió dificultó las tareas de búsqueda, porque no contamos con un punto de inicio”, comentó Elizondo.

Dique de Luján, en San Luis.

Un equipo de cuatro buzos rastrilló la zona de la cola del dique hasta altas horas de la madrugada. La fuente policial refirió que la profundidad oscila entre los 6 y 10 metros y que hay árboles de gran tamaño en el fondo, lo que también dificulta las tareas.

Además de los buzos la Policía también utilizó perros rastreadores de la División Canes, que hoy volverán a recorrer las márgenes con la esperanza de hallar un rastro de Juan.

La Policía se enteró lo ocurrido recién cerca de las 20, cuando familiares del adolescente ya habían iniciado una búsqueda por sí mismos. La desaparición habría ocurrido cerca de las 18:30 según los otros chicos.






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