Ricardo Rubilar de 58 años, padre de Juan Carlos Rubilar, el chico discapacitado desaparecido en Villa Mercedes, San Luis, siente que su hijo está con vida y aseguró que hasta que los resultados de ADN no estén, no pueden saber si se trata de su hijo.

“A nosotros nos dijeron que hasta que no estén los resultados de ADN no podemos saber si esos huesos son de mi hijo”, dijo Ricardo.

En diálogo con El Diario de la República, Ricardo se notició del último hallazgo de los investigadores: más huesos y cabellos en la siembra de "La Laura". "A nosotros nos dijeron que hasta que no estén los resultados de ADN no podemos saber si esos huesos son de mi hijo". Se refería a lo que el juez Alfredo Cuello y el fiscal Maximiliano Bazla le aclararon a su familia hace casi dos semanas sobre el hallazgo de los primeros restos. 

Juan Carlos Rubilar.

Las pericias genéticas pueden demorar no menos de cinco meses en revelar un resultado, sin embargo Ricardo Rubilar está convencido de que las partes óseas secuestradas no son del joven de 29 años. "Todos me han dicho que si alguien muere tendría que quedarle algo de la piel. Por eso es imposible que en cuatro meses y medio todo lo que quede de una persona sean esos huesos pelados y blancos que encontraron", explicó, de acuerdo a lo que unos amigos cazadores le contaron sobre cómo, después de mucho tiempo, los cuerpos de los animales quedan reducidos a esqueletos amarillentos y, más tarde, blanquecinos.

Juan Carlos Rubilar

Luego el hombre se sinceró de que su esperanza se mantiene intacta porque: "Yo siento que mi hijo aún está con vida, porque cuando alguien muere se manifiesta de alguna manera. Se mueven las cosas o uno presiente el espíritu de esa persona. Y yo no siento eso ahora."

Ante la cantidad de pruebas halladas, que indicarían que podría ser "Pupi", Ricardo explicó que por la remera encontrada, el día de su desaparición "hacía mucho calor, como 38 o 39 grados. A lo mejor, mi hijo se sacó la chomba, se la puso en el hombro y andaba en cuero", explicó. Respecto a la zapatilla roja, si bien reconoce que Juan Carlos pudo perderla en el camino, no está del todo seguro de que sea suya, porque su hija Jésica, que fue a la morgue a reconocer los elementos, le contó que el calzado que le mostraron estaba "muy viejo". "No puede ser de 'Pupi' porque nosotros hacía como veinte días que le habíamos comprado las zapatillas con las que andaba", aclaró. Además, los cordones del calzado que localizaron en el campo eran negros, mientras que los que usaba el chico al momento de su desaparición eran blancos, aseguró.