El hecho fue hace más de tres años, en la localidad de Santa Rosa del Conlara en San Luis, y aún no hay novedades del caso.


A mediados de enero de 2016 Jesús Oviedo de 74 años, un vecino del paraje Los Lobos en San Luis, fue hallado muerto boca abajo en un pajonal a 100 metros de su vivienda, en el campo en donde vivía.

La causa que está en manos del juez Jorge Pinto, del Juzgado Multifueros de Santa Rosa del Conlara, y hace 3 años y ocho meses que no hay avances en la investigación.

Es por eso que el abogado de la familia de la víctima Santiago Calderón Salomón solicitó que les permitan a un hermano y a sobrinos ser parte en el expediente, pero el magistrado se los negó, con el argumento de que no son padres, hijos o pareja de la víctima.

La tarde del 20 de enero del 2016 Oviedo fue encontrado a unos 100 metros de su propiedad, de una extensión de 10 hectáreas.

Oviedo vivía solo y se dedicaba a la cría de vacas, chivos y gallinas, algunos de los cuales vendía. Frecuentemente era visitado por sus familiares.

El día anterior a su muerte, el martes, Oviedo le mandó un mensaje a una sobrina que vive en el pueblo y le dio pidió que cuando fuera al campo le llevara tortitas para desayunar el miércoles. La sobrina cumplió, llegó después de las 7 de la mañana y su tío no estaba.

Ella vio que en la casa había dos vasos. lo que la hizo pensar de que al menos una persona más había estado allí antes, y que habían compartido alguna bebida.

Ella pensó que su tío había salido temprano a recorrer el campo y a ver los animales, algo habitual.

Pero las horas pasaban, el anciano no volvía y la sobrina hizo el almuerzo y puso la mesa para esperarlo.

Se hicieron las dos de la tarde y Oviedo no llegaba. Entonces, ella empezó a escribirles a otros parientes, para saber si tenían alguna novedad.

La sobrina recurrió a dos familias vecinas del paraje y les pidió que la ayudaran a buscar a su tío.

Uno de los vecinos, muy amigo de Oviedo, llevó a su perro y el animal que iba y volvía indicó donde estaba al cuerpo: boca abajo en un pajonal, publicó El Diario de la República.

Un cinto le apretaba el cuello, tenía heridas en las manos y los brazos (signos de que trató de defenderse de un atacante que pudo haber tenido un arma blanca) según determinó la autopsia realizada en Villa Mercedes. Murió por asfixia.

La familia de Oviedo no puede acceder al expediente

Según reveló Calderón Salomón al mencionado medio local: “El problema cabal de la situación es que no se puede ingresar al expediente. La familia no sabe en qué condiciones está. El juez Pinto les ha dicho que va todo bien, pero no tienen otra información”.

Al único hermano de sangre de Jesús no lo han dejado participar en el curso de la investigación, y se le niega la oportunidad de aportar datos, pruebas o controlar que se lleven a cabo”, reveló.

Lo mismo ocurre con sus sobrinos, hijos de un hermano de Oviedo que ha fallecido, “quienes también necesitan saber la verdad y sienten gran angustia”, manifestó.

Oviedo era soltero y no tenía hijos y sus padres tampoco viven, indicó el abogado.

Es por eso que sus familiares presentaron un poder, hecho ante un escribano público, pero el juez les negó la participación, “amparándose en el espíritu de la ley, más específicamente en el Código de Procedimiento Criminal, un poco vetusto y contrario a Códigos de Procedimiento de otras provincias, que han avanzado en esta materia y permiten la participación de todos los herederos, forzosos y no forzosos, inclusive algunos de ellos hasta el cuarto grado de consanguinidad”, explicó el letrado.

Sin embargo para el abogado este es un caso especial porque se investiga un delito donde el bien afectado es la vida, por lo que “debería considerarse la participación de su hermano y sus sobrinos. Son los únicos familiares directos vivos.

La Justicia debería dar interpretación a cada caso en particular y también ampliar la participación a partir de la reforma del Código Procesal Penal local, la cual urge, más teniendo en cuenta estos casos”, concluyó.




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