"Es cierto. Estoy arrepentido. Gracias a Dios que pasó que mi hija descubrió mensajes en el teléfono", declaró el acusado.


Este miércoles la Cámara del Crimen 1 de San Luis condenó a 14 años de cárcel a un hombre de 67 años tras de haber reconocido violar a su nieta, quien ahora tiene 16 años.

El tribunal estuvo integrado por José Luis Flores, Jorge Sabaini Zapata y Silvia Aizpeolea quienes de manera unánime lo condenaron por: “Abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo, en concurso ideal con corrupción de menores, agravada por el vínculo”.

Según publicó El Diario de la República, durante el alegato Carolina Monte Riso afirmó: “Adelantar conductas que no son propias de la edad, mucho menos con el abuelo y con regalos (…) Busca hacer ver como normal algo que no es normal ni habitual (…) El acusado promovió la corrupción con la finalidad de facilitar los accesos carnales”

Valoraron como atenuantes la falta de antecedentes y el haber admitido su responsabilidad en los ataques, pero como agravantes, el daño causado a todo el grupo familiar.

El miércoles se mostró un video de la declaración de la víctima y de su hermano menor en la Cámara Gesell. Allí, la chica que tenía 14 años (en el 2017, poco después de la denuncia) fue clara y precisa, y contó con detalle dónde, cuándo y en qué circunstancia fueron los ultrajes.

El hermano de la víctima (hoy tiene 12 años) aseguró no haber visto nada raro pero si notó que su abuelo tenía un trato particular con su hermana, porque le regalaba obsequios y tenía atenciones diferentes. Además contó detalladamente que sucedió el sábado 27 de 2017, cuando los ultrajes fueron revelados y el abuelo, detenido.

Luego el abuelo dijo expresamente “lo hice, me hago cargo; me quiero morir”: dio detalles de como, cuando y donde sucedió todo.

​“Es cierto. Estoy arrepentido. Gracias a Dios que pasó que mi hija descubrió mensajes en el teléfono”, citó su abogada defensora Yanina Del Viso añadió que el hombre también le admitió lo ocurrido a su ex mujer, a su hijo y al psicólogo que lo entrevistó.

La defensora pidió a los jueces que tomaran en cuenta su confesión como un atenuante. Porque demostraba arrepentimiento y por lo tanto, menos peligrosidad.

Ademas aseguró que ese gesto de mostrar arrepentimiento “ayuda a la reparación, tanto de la víctima como de todo el entorno familiar, para reconstruir su psiquismo”.

La autoría de los abusos por parte del acusado están totalmente demostrados. Además fueron de manera reiterada durante aproximadamente un año –entre mayo de 2016 y mayo de 2017–, pero los tocamientos empezaron años antes.

La representante del Ministerio Público Fiscal, Monte Riso explicó que los hechos sucedieron en los dos domicilios que tuvo la víctima (inicialmente en un departamento de la calle Santa Fe, y luego, en una casa del barrio Serranías Puntanas), a través de la entrega de regalos y de dinero a su nieta, el  abuelo buscó facilitar las situaciones y mantenerlos en secreto.

La madre de la víctima recordó que su padre tenia un trato especial con su hija y fue lo que la hizo sospechar y luego preguntarle a su hija qué sucedía. En mayo de 2017, la adolescente le contó lo que había pasado en aquellas ocasiones en las que el abuelo iba a la casa y aprovechaba a quedarse a dormir ya que su hija, la denunciante, se ausentaba de por su trabajo.

La fiscal leyó los informes de los peritos del Poder Judicial, el pediatra Darío Villarroel y la psicóloga Marisa Samper.

Monte Riso solicitó que lo condenaran a 14 años de prisión, con la figura en la que el tribunal finalmente decidió.

Por su parte, la defensora de Niñez y Adolescencia también citó jurisprudencia y pidió una sanción condenatoria. Si bien lo sufrido por la víctima no puede deshacerse, aplicar una condena “impacta en la reconstrucción psíquica”, expresó.

Si vos o alguien que conocés vive alguna situación de violencia, llamá gratis al 144 o buscá algún centro de atención cercano.

En San Luis poder llamar a la Secretaría de la Mujer al 0266 445 2000 int. (3640).





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