La anciana de 85 años tuvo que esperar dos días a que un especialista llegara. Su hijo indignado decidió denunciar publicamente el hecho.


En la Villa de Merlo una mujer de 85 años tropezó, se cayó y se fracturó las dos muñecas de sus manos -además de fuertes golpes en el cuerpo- primero fue asistida por los vecinos y luego llegó una ambulancia que la trasladó al flamante Hospital Regional “Madre Catalina Rodríguez” pero no pudieron atenderla porque no había traumatólogos. 

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Sergio Manzur Cuesta, el hijo de la mujer, decidió denunciar públicamente el lamentable episodio que le tocó vivir a su madre. 

Según informó el Corredor de Noticias en el flamante nosocomio a la mujer la asistieron: primero le curaron las heridas superficiales y después le realizaron placas en sus dos manos. 

Una mujer de 85 años aguardó 48 horas para que la vea un profesional.

A partir de ahí lograron diagnosticarla con que tenía fractura bilateral en ambas muñecas y un golpe en la nariz, pero aunque parezca increíble le dijeron que no había traumatólogo hasta el lunes por lo que le sugirieron que, como la cubre la obra social PAMI, fuera a la clínica privada de la localidad; y la mandaron a la casa en taxi. 

Luego comienza una larga travesía de angustia, enojo y dolor porque al llegar a la Clínica Privada Merlo (lugar en donde prestan servicio a PAMI), les dijeron que tampoco había quien atendiera la urgencia; siguieron buscando y en ningún otro centro médico encontraron solución.

Una mujer de 85 años aguardó 48 horas para que la vea un profesional.

La mujer estuvo 48 horas esperando a que un especialista se dignara a atenderla. 

“Es realmente vergonzoso. Mi madre, de 85 años, se cayó en la calle. Fue trasladada por el Sempro después de ser asistida por vecinos al hospital. Ahí le hicieron radiografías y constataron fractura bilateral en ambas muñecas y un golpe en la nariz. La mandaron a la casa en taxi y le dijeron que no había traumatólogo, que esperara hasta el lunes. Ella tiene PAMI, y le correspondería la Clínica Privada Merlo, en donde después de llevarla, me dicen que tampoco hay traumatólogo. No pude conseguir ni particular un traumatólogo que la atendiera. Es realmente preocupante e indignante que con tanta infraestructura no haya profesionales”, relató enojado.

Finalmente, el lunes pasado, la abuela fue asistida por el especialista en la clínica, en donde pudieron tratarla y enyesar sus dos manos.






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