Valentín Bustos, alias “Don Lencho”, es uno de los pocos sanjuaninos que vivieron los cuatro grandes terremotos con epicentro en San Juan que marcaron la vida de la provincia en el último siglo. Nacido en Caucete en el año 1938, habló con Tiempo de San Juan y recordó cada uno de los sismos.

El primero fue el terremoto de 1944. Sólo tenía 6 años y contó que estaba en su casa junto a su abuela. Ese 15 de enero a las 20.52, el temblor fue de 7.4 en la escala de Ritcher con epicentro en La Laja, Albardón. “En esa época estaba viviendo en La Chimbera (25 de Mayo) y me acuerdo que antes se cenaba antes de que se terminara el día porque no había luz, no había corriente y dependíamos del candil; por eso a esa hora ya habíamos cenado y de repente empezó el temblor. Recuerdo que en el fondo del terreno de mi abuela había una laguna de agua y no quedó nada porque empezó a moverse la tierra”, indicó “Don Lencho”. Como consecuencia de semejante sismo, fueron alrededor de 10 mil las personas que murieron. En el caso de Bustos, afortunadamente no perdió a ningún familiar.

Años más tarde, el 11 de junio de 1952, un sismo de 6,8 se registró a 12 kilómetros de profundidad en Sarmiento. Fue cerca de las 22.31 y si bien pocos los mencionan como un terremoto, fue realmente un sismo muy fuerte que Valentín recuerda: “Yo tenía 14 años en esa época más o menos y me acuerdo que la gente se caía del suelo por lo fuerte que era. No recuerdo haber visto gente perdida entre los escombros, pero si se hablaba que había mucha gente lastimada”. En aquél acontecimiento, fueron dos las víctimas fatales que se registraron.

El 23 de noviembre de 1977, se produjo el tercer gran movimiento sísmico del último siglo en San Juan. Fue temprano, a las 6:23 y midió 7,4 con epicentro en Caucete. La profundidad de aquél terremoto fue de 17 kilómetros. “Esa vez el 80% de las casas se cayeron y el Gobierno nos llevó a unos galpones de Las Casuarinas porque no quedó nada, me acuerdo que fue muy largo, parecía que no iba a terminar más. En mi familia tuvimos suerte porque pudimos salir al patio y no murió nadie, pero si me acuerdo que estuvo complicado con muchos heridos y varios muertos”, indicó. Como consecuencia, fallecieron 65 personas y hubo casas y edificios destruidos en toda la provincia.

Finalmente, el cuarto gran terremoto de su vida lo agarró durmiendo en su habitación. Fue el pasado lunes a las 23:46 y el sismo fue de 6,4. Al respecto, “Don Lencho” relató: “Me levanté y no entendía nada. Encima acá se apagó la luz y trataba de llegar al patio, pero empecé a tantear las paredes y cuando se pasó me di cuenta que había terminado en el baño”.