Rodolfo es sanjuanino y dueño de una clínica que atiende casos extremos aun cuando los clientes no tienen para pagarle.


En calle San José, a dos cuadras del mítico estadio Aldo Cantoni, una multitud de personas aguarda que la clínica veterinaria “Mayo” abra sus puertas. Allí atiende Rodolfo Dallazuana, un hombre con más de 30 años en la profesión al que llaman “veterinario del pueblo” por hacerle frente a la crisis con solidaridad. De bajo perfil y pocas palabras, asiste diariamente a decenas de personas que no tienen los recursos necesarios para atender a sus mascotas.

Rodolfo, quien estudió en Santa Fe en la década del ´90 y luego de recibirse se instaló en San Juan para ejercer su amada profesión, montó una clínica especializada en animales donde a veces trabaja ad honorem. “Hay una mayor concurrencia de gente con mascotas enfermas o animales abandonados que vienen y si bien yo trato de ayudarlos como siempre hice, mi bolsillo también está afectado por esta situación. Obviamente a la gente que llega y que yo sé que no puede pagarme, no le cobro”, cuenta a Tiempo de San Juan.

Veterinario ad honorem.

El conocido veterinario apeló a la solidaridad de los sanjuaninos, quienes a través de Facebook se movilizaron para comprar insumos que ayuden a su noble causa: “Es mucha la gente que trabaja en esto pero nos supera la cantidad de animales que se van abandonando. Hay que aumentar el tema de las esterilizaciones que se están haciendo mucho en la provincia pero básicamente es un problema de educación el que tenemos, porque si a groso modo se esterilizan 100 animales por día, en algún momento se hubiera terminado la cantidad de animales abandonados. Sin embargo hay cada vez más”.

Por eso habla también de la necesidad de construir en San Juan un hospital público para animales. “Se necesita de manera urgente que se tome alguna medida porque es impresionante la cantidad de animales enfermos o abandonados que necesitan ayuda. Esto no solo es beneficio para los animales sino también para la salud humana. El hecho de tener animales enfermos puede propagar enfermedades a los humanos”, apunta Dallazuana.

Veterinario ad honorem.






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