El joven habría sido herido en un presunto ajuste de cuentas en el interior del barrio Valle Grande, en San Juan. 


Nahuel Nicolás Fernández (27) está internado, fuera de peligro, en el Hospital Rawson después de recibir un disparo en el rostro. Sorpresivamente la bala quedó alojada en la mejilla derecha y no dañó ni la mandíbula ni la dentadura porque la munición estaba vencida. Según indicaron fuentes policiales a Diario de Cuyo, el joven fue herido en medio de un presunto ajuste de cuentas.

La gresca ocurrió este domingo en el interior del barrio Valle Grande, conocido en San Juan como el “de las 1.000 casas”. Según relató la esposa del hombre herido, Johana Arias (24 ), su marido intercambió insultos con el supuesto agresor y todo terminó en una balacera que pudo haber sido fatal. “Nos mostró el arma de fuego, de forma amenazante y burlona. Parecía estar drogado, no lo tomamos en serio”, dijo la mujer, sobre el episodio del día sábado.

Ya el domingo, minutos antes de la medianoche, el problema se reavivó cuando se volvieron a cruzar en el barrio. El chico volvió a sacar el arma y esta vez cumplió su amenaza: le disparó dos veces en las piernas, fallando, y el tercer tiro fue certero, al rostro. Fernández quedó tendido en plena calle, mientras que su esposa fue detrás del agresor. “Lo perseguía a los gritos y me tiró un par de tiros mientras me insultaba”, recordó Arias

Milagrosamente el hombre no sufrió heridas de gravedad y se recupera en sala común del nosocomio. Mientras tanto los policías de la Comisaría 35ta trabajaban para esclarecer el hecho. Todavía no hay detenidos, pero la víctima apuntó contra un chico de 17 años conocido en la zona como “el Chato”.






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