El joven relató los momentos que le hizo pasar su tío. Los abusos a su hermano fueron más graves. 


El cura  Walter Bustos, investigado por la denuncia de sus sobrinos por abuso sexual, podría ser procesado por Abuso sexual simple con corrupción de menores. Sin embargo, para las víctimas la Justica está bastante lenta.

“Ya van casi dos meses que no vemos resultados. Pedimos que se haga justicia”, dijo uno de los chicos y agregó que él y su hermano no habían hablado públicamente antes para no generar disturbios familiares y porque su mamá siempre desestimaba sus dichos disfrazándolos de chistes o muestras de cariño. 

“Mi hermano nunca mintió. Conociéndolo a mi tío yo se como es, cuando tomaba se ponía pesado y hacía esas cosas, se desconocía totalmente”, dijo. 

“Él tenia, por ejemplo, la costumbre de darnos una palmada en la cola, se masturbaba adelante de mi hermano, le tocaba las tetillas”, contó este chico. 

“Nosotros no dijimos esto antes para no crear disturbio familiar. Es el hermano preferido de mi mama y nunca hizo nada porque no quiere hacer nada contra su hermano”, agregó. 

El 28 de agosto pasado, el cura fue denunciado por el padre del chico de 15 años de edad. Al día siguiente, el arzobispado emitió un comunicado informando que el presbítero fue apartado de sus funciones para colaborar con la justicia. El 31 de agosto, el cura se presentó en la Central de Policía para quedar a disposición de la ley y quedó detenido.






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