Fue en San Juan. La Justicia cree que los policías no notaron que se trataba de un crimen y perdieron pruebas claves.


El homicidio de Juan Ramón Escudero, un anciano ciego de 65 años, desató un escándalo impensado en San Juan. El hombre apareció sin vida en su casa y, aunque en un principio se pensaba que había sido por muerte natural, la autopsia reveló que se trataba de un crimen por empalamiento. Ahora la Justicia investigará a los efectivos policiales de la Comisaría 29na y a una médica porque no notaron los signos de violencia en el cuerpo de la víctima y perdieron pruebas claves en la escena del espeluznante hecho.

Según informó Diario de Cuyo, en los pasillos de Tribunales no pueden creer que los uniformados no hayan visto los evidentes signos de muerte violenta en el cuerpo del anciano. El juez de instrucción, Martín Heredia Zaldo, le envió una nota al Jefe de Policía, Luis Walter Martínez, criticando el mal accionar de los efectivos, los primeros en llegar a la casa de la víctima este último domingo. De hecho el secretario del juzgado del primero correccional, Pablo Ortega, quien actuó en las primeras investigaciones del caso, puso a disposición las grabaciones de la charla con el policía que confirmó que se trataba de una muerte natural.

Al parecer, según fuentes judiciales, un oficial de apellido Zaballa dijo que no había signos de violencia en la escena del crimen y por eso Ortega ordenó el levantamiento del cuerpo. Pero cuando se realizó la autopsia, los médicos forenses descubrieron que el hombre había muerto empalado (la víctima es atravesada por una estaca) y también tenía un golpe en la cabeza. Desde la Justicia lamentan el hecho ya que creen que perdieron tiempo y pruebas importantes.




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