Sucedió en el hospital público más grande de San Juan. Los profesionales contra las cuerdas son tres.


El “robo hormiga” de instrumentos caros, por su valor económico y por su utilidad en la atención de la gente de escasos recursos en el Hospital Rawson cayó como un balde de agua helada en Salud Pública. Las prubeas apuntaron a la Clínica Santa Clara, donde se encontraron efectivamente elementos pertenecientes al Rawson. En medio de los allanamientos, se secuestró en la clínica privada material que tenía el sello del hospital público, pero, según aseguran los médicos señalados como los presuntos autores del robo, los cirujanos Diego Basualdo, Alejandro Balmaceda y la instrumentista Patricia Quevedo, también se llevaron herramientas que eran de propiedad y que, a casi un año del escándalo, aún no los recuperan.

“El Santa Clara le tuvo que restituir elementos de cirugía a mis defendidos. Hace un año el valor de los elementos era de 600 mil pesos, porque la mayor parte son importados, hoy tenemos que hablar de un millón de pesos que no son patrimonio del Santa Clara. Algo similar pero triplicado es el monto que el Hospital Rawson nos debe restituir”, explicó el abogado Juan Bautista Bueno a radio Light. El letrado además explicó que “hay distintos instrumentos que hacen a las intervenciones de alta complejidad y que son necesarios para ejercer la labor, que no los tienen”.

En sus declaraciones fue crítico con ambos nosocomios y dijo que no es posible que no tengan un inventario para poder constatar cuáles son los elementos que son de su propiedad y cuáles del personal que trabaja allí trabaja. “No se puede basurear a una persona poniendo su nombre como un delincuente. Tanto Basualdo como Quevedo y Balmaceda son conocedores de las personas que están detrás de esta maraña”, finalizó el abogado señalando que los tiempos de la justicia “desgastan”.





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