El niño es de una familia de Bolivia que trabajaba en los hornos de ladrillo.


Una familia boliviana sufrió la peor tragedia este fin de semana: la muerte de un niño de 2 años. Todo ocurrió en Santa Lucía, una localidad al este de la provincia de San Juan donde funcionan varios hornos ladrilleros que son, en su mayoría, trabajado por ciudadanos bolivianos. Allí se perdió el nene que jugaba con su hermanita y apareció horas más tarde, muerto en un pozo de dos metros de profundidad.

Fueron sus padres quienes se dieron cuenta, al cabo de unos minutos, que el menor había desaparecido de su vista mientras jugaba con su hermanita en el patio. Así informó Diario de Cuyo, que relató que el padre del nene llamó a los efectivos de la Comisaría 5ta, asustado por la desaparición del pequeño Axel Sosa, de dos añitos. La primer hipótesis de los uniformados era que el nene había caído a un canal cercano.

Sin embargo, y luego de un rastrillaje intenso descubrieron el cuerpo del pequeño Axel adentro de un pozo ciego de unos dos metros de profundidad, que no estaba tapado y representaba un peligro para cualquiera. Cuando los policías lograron sacar al menor, se dieron cuenta de que ya estaba sin vida.

La principal hipótesis, por ahora, es que el nene no advirtió la presencia del peligroso pozo, cayó y falleció producto del golpe. Todavía investigan por qué estaba abierto el peligroso orificio que representaba un peligro para todo aquel que pasara por el lugar. 




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