Un empresario local aseguró que "hay gente que compra $15 de carne molida para el almuerzo".


El consumo de carne ha caído en todo el país y, en San Juan, la problemática se repite, sobre todo en los comercios de barrio, los más pequeños. Así lo aseguró el empresario de la carne, sanjuanino, Sebastián Parra, quien es dueño de una distribuidora local y dio detalles al diario Tiempo de San Juan. “En épocas de ventas normales el dueño de una carnicería contrata a alguien para que lo ayude, pero cuando las ventas bajas ya no pueden pagar un sueldo y vuelve a quedar sólo el dueño atendiendo”, explicó Parra. Para el comerciante, esto se traduce en una ola de despidos o falta de puestos de trabajo en la provincia.

Si bien el comsumo ha caído en todo el país, entre un 50 y un 60%, en la provincia los más afectados son los negocios barriales. Para el empresario, los planes de incentivos nacionales o provinciales no han logrado revertir la tendencia.

“Ahora hay gente que llega y pide $15 de carne molida común y con eso hacen una comida o 50 gramos de bife, si es que compran carne”, detalló Parra al diario local.

Otra de las variables que ha golpeado muy fuerte a los empresarios de la carne es el costo de la energía. “Un comercio de barrio estaba pagando de 3000 a 4000 pesos de energía en diciembre de 2018 y en enero han tenido boletas de 10.000 pesos”, aseveró Parra. El aumento, según los empresarios del sector, ha sido de un 200% en toda la provincia. La energía es uno de los factores más importantes para los carniceros porque pagan altas sumas para mantener la carne refrigerada en las heladeras y cámaras frigoríficas.

El empresario local detalló que, ante la crisis, “los comerciantes han elegido cuidar a los compradores asumiendo parte de ese aumento bajando sus márgenes de ganancia”.






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