Rocío Agüero narró las más de tres horas en las que estuvo atrapada en el aire en una de las atracciones. 


Una de las protagonistas del terror que se vivió el sábado en el Hollywood Park, en San Juan, narró cómo vivió las tres horas en las que el juego estuvo trabado desde la medianoche hasta las 3 de la mañana y 36 personas quedaron atrapadas a más de 10 metros de altura.

“Fueron las tres horas más largas de mi vida”, dijo Rocío Agüero, que había asistido al parque itinerante con su novio, su hermana y su cuñado. “Subimos, el juego empezó a girar y antes de elevarse sentimos un ruido y se trabó. Luego seguimos girando, pero hizo el ruido otra vez y quedamos girando en el aire. Recién nos detuvieron cuando llegaron a rescatarnos”, relató.

Unas 30 personas quedaron atrapadas en un juego mecánico.

El tremendo hecho ocurrió en el juego “el martillo”. Rocío contó a TN: “Estuvimos girando sin parar durante varias horas. Según la explicación que nos dieron fue para que algunos no queden permanentemente boca abajo, por lo que era preferible que estemos en movimiento”.

El personal de bomberos que actuó en el lugar trabajó con una grúa con jaula, para rescatar personas, y colocó una enorme colchoneta inflable bajo el juego, en caso de que alguien cayera. Además en el lugar se hicieron presentes ocho ambulancias y hasta un psicólogo.

Agüero reclamó: “Nadie nos decía nada, nadie se tomó el trabajo de tomar un altavoz y calmarnos. Durante tres horas nadie nos habló. Nosotros le gritábamos a los policías cuando llegaron a rescatarnos. Yo le pedí a uno que buscara a mi hermana, que estaba con mi hija y fue el único que me prestó atención”.

“Junto a mi pareja rezábamos. Pedíamos a Dios que nos bajaran. Necesitábamos que alguien nos dijera algo”, recordó.

Con respecto a las consecuencias de mantenerse girando sobre el juego por tanto tiempo, dijo: “Primero rescataron a los que quedaron boca abajo. Después les tocó a otros chicos. Mi novio se puso morado y empezó a vomitar. Yo ya me había ahogado dos veces en mi vómito. Ahí fue que una persona señaló para que nos bajaran a nosotros”.

El dolor de cabeza me sigue y tengo moretones en varias partes del cuerpo, de estar tanto tiempo apretada contra las trabas del juego“, contó. “Otras personas se desmayaban y volvían a reaccionar. Las primeras dos horas fueron dramáticas, todos gritábamos pidiendo ayuda. La última hora nos pedíamos entre nosotros que no nos quedemos dormidos, que no perdamos la conciencia”, cerró.






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