El 21 de septiembre de 2006, Liliana Ledesma, le dijo a su mamá que iría a comprar pan y volvería para ver la novela juntas. Horas más tarde, según recuerda Elida Romero, tocaron la puerta de su casa para avisarle que su hija estaba muerta en una pasarela. La habían asesinado de siete puñaladas por denunciar que los narcos, Delfín y Hula Castedo, bloqueaban los caminos vecinales de Salvador Mazza para pasar droga.

Este martes, después de 14 años, los hermanos Castedo enfrentarán un juicio acusados de ser los autores intelectuales del asesinato de Liliana. Los autores materiales, desde la mujer que la llevó engañada hasta el lugar donde la mataron hasta los hombres que la apuñalaron fueron condenados.

Elida Romero recuerda a Liliana con mucho dolor y espera con ansias un juicio que estaba previsto para 2019 pero se postergó hasta ahora. Quiere que los hermanos Castedo paguen por lo que le hicieron a su hija, y a su nieta, que quedó si madre a los 8 años. “Después de que la asesinaron supe que ella discutía con los Castedo, que ellos iban hasta su negocio, y la insultaban, se le burlaban. Nunca me dijo que la iban a matar”, contó Elida en una entrevista con Central Policial.

Elida, quien crío a su nieta, reveló que los hermanos Castedo buscaban tener el monopolio de los caminos en la zona. Los cerraban con portones para tener piedra libre para pasar droga. Liliana los denunció en los medios locales, y los calificó de narcotraficantes. “El diputado Aparicio le dijo a mi hija que le iban a hacer callar la boca”, recordó. “Liliana perdió la vida por denunciar a los Castedo”, recalcó.

La mamá de Liliana Ledesma también contó que después del asesinato, la familia tuvo custodia policial. “A veces tenemos miedo de que nos manden a alguien para que nos haga algo. Andamos con mucho cuidado, siempre le digo a mi nieta que se cuide”, recalcó.