Gracias a un trabajo coordinado entre la Administración de Parques Nacionales, los guardaparques de la secretaría de Ambiente de la Provincia y distintas instituciones locales, a fines de mayo pasado se concretó el primer censo de guacamayos verdes. En total, se identificó una población de 161 ejemplares de esta especie que se creía extinguida, pero fue redescubierta en el 2007 en el norte de la provincia. Se trata del último de los grandes loros de la Argentina.

Marcelo Cuevas, el Jefe de Guardaparques de la Provincia, y Flavio Moschione, miembro de la Administración de Parques Nacionales hablaron respecto a esta colaboración en el medio Profesional FM. Según explicaron, hubo un fuerte apoyo de la comunidad, la cual aportó 38 censistas para monitorear el estado de la población de aves. Este número de ejemplares entusiasma a los guardaparques, puesto que supera lo esperado y genera buenas expectativas para su crecimiento.

El alto número de ejemplares entusiasma a los guardaparques.Ebird

Por otra parte, los profesionales detallaron que existen dos núcleos de guacamayos verdes: uno está en Salvador Mazza, donde los animales comen frutos de paraísos o jacarandás en los jardines de la gente y distintas plazas; y el otro en Yariguarenda, una comunidad que recibe a observadores de aves entre sus actividades turísticas.

El guacamayo verde es una especie que mide alrededor de 80 centímetros desde el pico a la cola, y a pesar de su nombre, poseen plumas de variados colores: su frente es roja, y al abrir las alas pueden verse distintos tonos de azul, rojo y amarillo.