Pese al temporal, las lluvias y las inundaciones, queda lugar para las buenas acciones.


Tres rescatistas pertenecientes al GERA (institución sin fines de lucro integrada por Bomberos Voluntarios de Salta Capital) respondieron al llamado de un trabajador de calle que advertía sobre una perrita en peligro dentro del canal Yrigoyen.

La perrita apenas se sostenía en unos pastos sobre la pared del canal. Con los rescatistas cerca, preparando las cuerdas y los arneses para descender, la perrita cayó en la correntada: el rescatista Garzón no dudó en arrojarse tras ella.

Fueron unos largos minutos de tensión en los que hubo que luchar contra la gran fuerza del agua y en los que finalmente pudieron salir ambos sanos y salvos con la ayuda de una soga.​

Un final feliz para los rescatistas y para la perrita que se despidió de ellos apenas estuvo en libertad. 






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