José Marcos Renfijes se dedica al periodismo deportivo desde 1995, para los oyentes de la provincia de Salta.


Si hay dos cosas en la Argentina que despiertan pasión, son sin duda alguna el periodismo y el fútbol. No conocen descanso, feriado, lugar o minuto: en la esquina de cualquier barrio se patea una pelota, y en todo momento surgen nuevas historias para relatar o redactar.

Tanto es así que en un rincón de Cafayate, Salta el club Rivadavia le hizo mención especial a un personaje único durante el día del periodista deportivo: José Marcos Renfijes es artesano, pero dedica su tiempo libre a relatar partidos de fútbol.

Subido a una escalerita, con su gorra y auriculares, la mochila al hombro. Así relata los partidos Marquitos, quien no permite que su situación humilde le impida compartir su pasión. No tuvo la oportunidad de estudiar periodismo ni comunicación, pero eso no lo detiene, y en cada evento deportivo de la zona transmite a los oyentes con dedicación.

Marquitos relatando un partido en Cafayate, Salta (DEPO)

En charla con DEPO, Marquitos compartió su historia de vida: “En 1995 empezamos con el relato en el fútbol. Cuando decidí relatar seguí el reflejo de Walter Nelson, el periodista que más me llamó la atención por ese entonces. Para hacer este trabajo tenes que tener pasión y responsabilidad. Hacemos nuestra tarea a la intemperie, pero no reniego porque es lo que nos toca. Estamos en un fútbol amateur y quiero que las cosas me vayan bien. Periodistas de la capital de Salta trabajaron en la incomodidad, ya sea relatando en sillas o desde un auto, por lo que entiendo que hay que ponerle dedicación y responsabilidad para realizar un buen trabajo”.

Y no se detiene: aunque le gustaría poder vivir de lo que lo apasiona, Marquitos confiesa que el sustento económico que consiguió a través de la publicidad lo invirtió en equipamento para mejorar su tranmisión; “compré buenos celulares así como también retornos, consolas o micrófonos”.

Su otro amor es la artesanía. José Marcos trabaja con madera y metal, una dedicación que descubrió en la escuela primaria. Empezó lustrando muebles, y hoy en día es el trabajo que le da mayor sustento. Desde el 95 que también se dedica al periodismo deportivo, sin importar las adversidades: “Trato que el mensaje le llegue al oyente, busco un equilibrio en las coberturas. En cualquier deporte se pierde, se empata o se gana, pero hay que mantenerse al margen. Busco que el mensaje sea claro y tener credibilidad”.




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